
El periodista y docente Ramiro Sierra falleció a los 88 años en Tegucigalpa. Fue formador de generaciones y referente del periodismo hondureño.
El periodista hondureño Ramiro Sierra Rodríguez falleció este domingo en la capital de la República a los 88 años, confirmó el Colegio de Periodistas de Honduras (CPH), institución que destacó su legado como formador académico y referente ético del ejercicio periodístico en el país.
Sierra nació el 12 de octubre de 1937 en Tegucigalpa, aunque gran parte de su vida la desarrolló en San Pedro Sula, ciudad donde creció y desde donde inició una trayectoria profesional que lo convirtió en una figura clave para varias generaciones de comunicadores sociales.
Graduado como parte de la segunda generación de periodistas en Honduras, Ramiro Sierra dedicó gran parte de su vida a la docencia universitaria.
Fue director de la Escuela de Periodismo de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y ejerció como catedrático durante 35 años, periodo en el que formó a cientos de estudiantes que hoy se desempeñan en distintos medios de comunicación del país.
Docente, dirigente y formador integral
Además de su labor académica, Sierra se destacó por su compromiso con la vida universitaria.
Fue dirigente de la Reforma Universitaria (FRU), una etapa marcada por intensas luchas académicas y políticas, en la que ganó el apodo de “Rambo”, sobrenombre que reflejaba su carácter firme y su activa participación en los procesos de transformación institucional.
Su aporte a la formación integral de los estudiantes también se extendió al ámbito deportivo.
Ramiro Sierra fue director técnico de la selección de fútbol de la Escuela de Periodismo de la UNAH, equipo con el que logró un hito histórico al coronarse campeón nacional universitario por primera vez en 1988, fortaleciendo el sentido de identidad y pertenencia entre los alumnos.
El Colegio de Periodistas de Honduras lamentó profundamente su fallecimiento y destacó la huella que dejó en la profesión.
En un comunicado oficial, el CPH subrayó que su partida enluta a una amplia comunidad de periodistas que pasaron por las aulas universitarias y tuvieron el privilegio de ser sus alumnos.
“Fue un maestro de generaciones, con un trato cercano y humano, que lo hacía un docente diferente, siempre con un acercamiento de amigo hacia la ‘muchachada’”, expresó el gremio periodístico, resaltando su vocación pedagógica y su calidad humana.
Legado y familia
El CPH también recordó a Sierra como un hombre honesto, sincero y comprometido con los valores del periodismo, cuyo ejemplo seguirá vigente entre quienes recibieron sus enseñanzas.
Ramiro Sierra estuvo casado con la señora Annie Mejía de Sierra (QDDG), sus hijos son: Ana Bessie, Ana Vivian, Ramiro, Mauricio Lenín, Fernando (QEPD) y Mario David Sierra Mejía, quienes continúan su legado desde distintos ámbitos.
Su fallecimiento marca el cierre de una etapa importante para el periodismo hondureño, especialmente para la formación académica en la UNAH, donde su nombre permanece asociado a la enseñanza, la disciplina y el compromiso con la verdad.