Hallaron su vehículo, hubo una condena judicial y una recompensa, pero nadie ha logrado explicar qué pasó con Belkys Molina.
Hay desapariciones que no terminan el día en que una persona deja de ser vista, continúan viviendo en las sillas vacías, en los teléfonos que nunca vuelven a sonar y en las familias que cada mañana despiertan esperando una noticia. La desaparición de Belkys Suyapa Molina Gómez es una de ellas.
Este 21 de julio se cumplen cuatro años desde que la joven salió de su trabajo en La Esperanza, Intibucá, y desapareció sin dejar rastro. Cuatro años después, la pregunta sigue intacta: ¿qué pasó con Belkys?
Para su hermana María, el tiempo dejó de avanzar aquel día. “El tiempo sigue pasando y hay una vida sin aparecer”, dice con la misma mezcla de dolor e impotencia que la acompaña desde julio de 2022.
Mientras el calendario suma años, la ausencia sigue siendo la misma.
De interés: Desaparición de Belkys Molina: un caso en el olvido que clama por justicia
Belkys Molina salió a trabajar y nunca regresó
Belkys Molina era originaria de San Francisco, Lempira, y laboraba como gerente de la Cooperativa Mixta Lempira Sur Ltda (Comlesul), en La Esperanza.
El 21 de julio de 2022 salió de sus actividades laborales y desapareció. Desde entonces comenzó una búsqueda que movilizó a familiares, amigos y autoridades, pero que con el paso del tiempo perdió fuerza.
En el otro extremo creció la desesperación de quienes la esperaban de regreso. Lo que parecía un caso prioritario fue otro expediente atrapado entre la incertidumbre y la falta de respuestas.

El carro apareció, ella no
Un mes después de la desaparición ocurrió uno de los hallazgos más importantes de la investigación.
En agosto de 2022 las autoridades localizaron el vehículo de Belkys en un solar de una vivienda de la aldea El Chagüitón, en Santa Cruz de Yojoa, Cortés.
Aquella noticia abrió una esperanza y muchos pensaron que el hallazgo permitiría reconstruir sus últimos movimientos y acercarse a los responsables.
Pero sucedió lo contrario, el vehículo apareció, pero Belkys no y desde entonces el caso entró en una zona de silencio de la que nunca logró salir.
Una condena sin respuestas
Las investigaciones permitieron identificar y procesar a Alexis Noé Lemus Parada, a quien declararon culpable por el delito de privación ilegal de la libertad agravada.
Sin embargo, la sentencia nunca resolvió la pregunta más importante: nadie explicó dónde está Belkys.
La condena tampoco permitió conocer quiénes participaron en la desaparición, quién la ordenó o qué ocurrió después de que la privaron de libertad.
Para la familia, la justicia quedó a medio camino, porque aunque hubo un condenado, la víctima sigue desaparecida.

La recompensa que tampoco rompió el silencio
La Policía Nacional ofreció una recompensa de 500 mil lempiras para quien proporcionara información sobre los responsables materiales e intelectuales de su desaparición, o aportara pistas sobre el paradero de la joven.
Ni siquiera eso produjo resultados, no aparecieron nuevos testigos, tampoco surgieron pistas determinantes y no hubo información capaz de conducir a la localización de Belkys.
Cuatro años después, el caso continúa siendo un misterio. La Dirección Policial de Investigaciones ya no ofrece respuestas sobre el caso y la familia espera que alguien retome las líneas de investigación que quedaron inconclusas.
Cuatro años de una pregunta sin respuesta
La historia de Belkys Molina también retrata una de las mayores deudas del sistema de justicia hondureño.
En el país existen desapariciones que no solo se llevan a una persona, también se llevan la tranquilidad de una familia, la confianza en las instituciones y la esperanza de encontrar la verdad.
Cuatro años después, María sigue esperando a su hermana y no espera un expediente más grueso ni una conferencia de prensa, solo espera una respuesta.
Porque mientras las autoridades aprendieron a convivir con el misterio, una familia vive con una ausencia que no deja de doler.
Y porque cuatro años después, nadie puede explicar dónde está Belkys Molina.
Lea también: Hallan enterrada en patio de vivienda a joven desaparecida en Tegucigalpa