El presidente designó a Roberto Flores Bermúdez como próximo embajador de Honduras en Estados Unidos, a la espera del beneplácito de Washington.
El presidente de Honduras, Nasry Juan Asfura Zablah, anunció la designación de Roberto Flores Bermúdez como próximo embajador del país ante Estados Unidos, con sede en Washington.
El nombramiento ya fue comunicado de manera formal y se encuentra a la espera del beneplácito del gobierno estadounidense, el paso protocolario necesario para que la designación sea oficial.
Flores Bermúdez es diplomático de carrera y cuenta con una amplia trayectoria en el servicio exterior hondureño, especialmente en Washington, una sede considerada clave para la política exterior del país. Nació el 15 de agosto de 1949. Es abogado, graduado de la Facultad de Derecho en 1973, y es especialista en temas de integración centroamericana.
DE INTERÉS: Nasry Asfura viaja a EE. UU. para diálogo comercial e inversión con Trump
Trayectoria diplomática y cargos internacionales
Roberto Flores Bermúdez se incorporó al Servicio Exterior de Honduras en 1977. A lo largo de su carrera ha ocupado distintos cargos diplomáticos tanto en Estados Unidos como en Europa, además de desempeñar funciones estratégicas en la Cancillería hondureña vinculadas a la formulación de la política exterior.
Fue embajador de Honduras en Estados Unidos en distintos períodos, entre ellos de 1999 a 2002, durante la administración de Carlos Roberto Reina, y nuevamente entre 2006 y 2009, etapa que concluyó tras la crisis política en Honduras.
El 15 de mayo de 2006 presentó cartas credenciales ante el entonces presidente estadounidense George W. Bush.
Además de Washington, Flores Bermúdez ha representado a Honduras ante las Naciones Unidas, donde fue elegido vicepresidente de la Asamblea General entre 1991 y 1992; también fue embajador en Ginebra (Suiza), Bélgica, la Unión Europea y Alemania.

Canciller y negociador del proceso de paz regional
Durante su carrera, Flores Bermúdez ocupó el cargo de ministro de Relaciones Exteriores y fue uno de los principales asesores de política exterior del Ejecutivo. Su gestión como canciller coincidió con uno de los momentos más complejos de la historia reciente del país: la emergencia provocada por el huracán Mitch.
Desde esa posición, participó activamente en la coordinación internacional que dio paso al Plan de Reconstrucción y Transformación Nacional, orientado a canalizar cooperación y apoyo financiero para la recuperación del país.

En el ámbito regional, fue negociador jefe de Honduras en el Proceso de Paz de Centroamérica a finales de la década de 1980. Su participación contribuyó a la firma e implementación de los ceses al fuego, al retorno a la democracia en la región y a la promoción del apoyo internacional para el desarrollo centroamericano. Posteriormente, lideró gestiones que permitieron a Honduras obtener un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en 1995.
TAMBIÉN LEE: De Villeda a Asfura: Honduras y su ruta hacia la Casa Blanca