
Geissel se encuentra hospitalizada en delicado estado de salud y ahora es ella quien necesita del apoyo solidario de todos.
Geissel Oseguera, presidenta y fundadora del refugio Amor y Abrigo, ha dedicado su vida a rescatar, alimentar y dar una segunda oportunidad a animales abandonados. Hoy, la historia se invierte y piden ayuda para rescatarla de la lucha contra la leucemia en San Pedro Sula.
Con recursos limitados, pero con una voluntad inquebrantable, Geissel logró salvar a cientos de perros y gatos que solo conocían el maltrato y la indiferencia.
Geissel se encuentra hospitalizada en delicado estado de salud y ahora es ella quien necesita del apoyo solidario de todos.
Sus familiares confirmaron que padece leucemia, una enfermedad que requiere tratamiento urgente, donación constante de sangre y altos costos médicos.
Por respeto a su privacidad, no se han dado mayores detalles clínicos, pero la familia asegura que la situación es crítica y que cada día cuenta. “La urgencia es máxima”, señalaron.
“Yo pensé que se me había muerto, pero Dios es grande”: madre de Geissel
En entrevista con Noticieros Hoy Mismo, su madre, Marta Guzmán, relató con la voz entrecortada los momentos más difíciles que han vivido desde que su hija fue hospitalizada.
“Gracias a Noticieros Hoy Mismo por venir hasta mi casa y dar a conocer la situación que tenemos, tanto en el refugio como con mi hija”, expresó doña Marta al inicio de la entrevista.
Contó que Geissel es el motor del refugio: “Cuando ella está bien, ella se encarga de las redes, de pedir ayuda, de mover todo. Yo en eso no puedo ingresar. Ahora que ella está así, el refugio también está sufriendo”.
Doña Marta explicó que actualmente deben cubrir el pago de al menos cinco empleados, alquileres y alimentación para más de 500 perros.
“Hay que pagar empleados, alquiler de la bodega de la comida y del refugio. Eso ya es un costo grande”, dijo.
Sobre la salud de su hija, relató uno de los momentos más duros. “Ella es paciente de leucemia. El lunes pasado tenía la hemoglobina en 13 y de repente se puso grave, grave. Yo pensé que se me había muerto. Pero Dios es grande, con las oraciones de todo el mundo, hasta las iglesias se pusieron en cadena de oración”.
Añadió: “Estuvo muerta… la tocábamos y no reaccionaba. Le dábamos calor con una secadora de pelo para ver si reaccionaba, y ahí empezó a reaccionar. Vivimos un momento bien difícil”.
Aunque logró reaccionar, su estado sigue siendo delicado. “No ha pasado todavía este susto. Se ocupa una silla de ruedas porque hay que llevarla dos veces por semana al médico, y también dinero para sus medicamentos, porque este tratamiento es muy caro”.
Finalmente, hizo un llamado directo a los hondureños: “Estamos apelando al corazón de los hondureños. A todos los que nos han ayudado siempre y a los que puedan ayudarnos ahora”.
¿Cómo poder ayudar a Geissel?
Quienes conocen su labor saben que Geissel nunca dudó en ayudar, incluso cuando no tenía lo suficiente para ella. Siempre puso primero a los más indefensos: los animales sin hogar que encontraron en ella cuidado, refugio y amor.
Ahora, esa misma solidaridad que ella sembró durante años es la que puede ayudarla a salir adelante.
Su familia hace un llamado al pueblo hondureño y a todas las personas de buen corazón para colaborar con cualquier donativo económico, por pequeño que sea, ya que cada aporte puede marcar la diferencia en su tratamiento.
Los donativos pueden realizarse a la siguiente cuenta:
Banco: BACNúmero de cuenta: 750168171A nombre de: Ángela María Guzmán Leiva (hermana de Geissel)
Además del apoyo económico, también se solicita donación de sangre para cubrir las necesidades médicas inmediatas.
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