Una hondureña detenida por ICE dentro de una base militar en Louisiana fue liberada tras una fuerte presión pública y el reclamo de familias militares.
La detención de Annie Ramos, una hondureña de 22 años que llegó a Estados Unidos cuando apenas era una bebé, desató indignación nacional después de que agentes de ICE la capturaran dentro de una base militar en Louisiana.
La joven, esposa de Matthew Blank, un sargento del Ejército estadounidense, enfrentaba una orden de deportación que finalmente no se ejecutó, tras la presión pública y la defensa de organizaciones que protegen a familias militares.
Ramos había sido trasladada a un centro federal de detención migratoria, donde permaneció hasta este lunes, cuando finalmente fue liberada.“Lo único que siempre he querido es vivir con dignidad en el país que he llamado hogar desde que era un bebé”, expresó la joven en un comunicado.
La detuvieron mientras buscaba regularizar su estatus
El sargento de Estado Mayor Matthew Blank relató que llevó a su esposa a la base de Fort Polk, Louisiana, para iniciar el proceso que le permitiría acceder a beneficios militares y avanzar hacia una green card.
Lo que debía ser el inicio de una nueva etapa se convirtió en una pesadilla: Ramos fue arrestada como parte de la agenda de deportaciones masivas impulsada por el gobierno de Donald Trump.
“Nunca imaginé que intentar hacer lo correcto llevaría a que me la arrebataran”, dijo Blank, de 23 años. “La semana más feliz de nuestras vidas se convirtió en una de las más difíciles”.

Ramos llegó a EE.UU. en 2005, con menos de dos años. Su familia nunca acudió a una audiencia migratoria, lo que dejó activa una orden final de deportación. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) defendió el arresto alegando que “no tenía estatus legal” y que la administración “no ignorará el estado de derecho”.
La política migratoria endurecida contra familias militares
En 2022, el DHS consideraba el servicio militar de un familiar inmediato como un “factor mitigante”. Sin embargo, la política fue eliminada en abril de 2024, lo que abrió la puerta a casos como el de Ramos.
Expertos coinciden en que, antes del actual endurecimiento, la joven habría podido resolver su estatus mediante mecanismos como parole in place o acción diferida.“No tiene ningún sentido: ¿los van a arrestar por cumplir la ley? Eso es estúpido. Es malo para la moral”, cuestionó Margaret Stock, experta en derecho migratorio militar.
Organizaciones como Foreign-Born Military Spouse Network alertan que los casos han aumentado y aseguran que esta política pone en riesgo la estabilidad familiar y, por ende, la seguridad nacional.
Más de 60 congresistas ya habían advertido al DHS y al Pentágono que estas detenciones representan una “traición” a las familias que sostienen la defensa del país.
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Un mensaje de alivio: “Queremos construir un futuro”
La familia del sargento Blank celebró la liberación de Ramos.“Es todo lo que esperaba para mi hijo. La adoramos”, expresó su suegra, Jen Rickling.
Tras recuperar su libertad, la joven hondureña aseguró que se concentrará en regularizar su estatus, continuar sus estudios de bioquímica y construir una familia junto a su esposo.
“Queremos crear un hogar, un futuro y una familia”, afirmó.