llamado del padre Melo para reconstruir Honduras

llamado del padre Melo para reconstruir Honduras

El jesuita Ismael “Padre Melo” Moreno lanzó una advertencia directa: Honduras no soporta otro ciclo de polarización sin rumbo.

Honduras llega a este momento político arrastrando heridas viejas y nuevas. Y para el sacerdote Ismael Moreno, mejor conocido como “padre Melo”, el próximo gobierno no tiene margen para improvisar ni para profundizar rivalidades: necesita consensos.

Insiste que urge un proceso real de consensos para encarar los problemas que durante años fueron postergados y que hoy alimentan un deterioro que se siente en cada institución, comunidad y territorio.

“Esperamos que pueda haber un proceso de consensos que necesita el país para hacerle frente a los grandes problemas en Honduras que están postergados”, afirmó el religioso.

El sacerdote recalca que, en Honduras, ya no se trata de diagnósticos. Se trata de voluntad.

Consesos para frenar el deterioro institucional en todos los niveles

El padre Melo describe un país desgastado, donde la institucionalidad cedió terreno hasta niveles preocupantes.

Señala que la conflictividad agraria, las tensiones ambientales, la crisis en salud y educación, y la urgencia de una infraestructura sólida son desafíos que no se pueden seguir aplazando. Todo pasa, repite, por consensos.

“Con la polarización y la revancha lo que vamos a hacer es contribuir a que aumente el deterioro”, advirtió.

El señalamiento se extiende también al impacto que, a su juicio, tuvo el partido Libertad y Refundación (Libre) en el debilitamiento del país.

Habla de una institucionalidad “derruida”, visible tanto en el Estado como en los mismos partidos políticos.

Su mensaje es duro: Honduras no puede permitirse otro ciclo de confrontación mientras las instituciones se desmoronan.

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Una política agotada: 44 años después, el colapso toca la puerta

Para el jesuita, el desgaste político no es una coyuntura reciente; es la acumulación de más de cuatro décadas de procesos electorales que no logran renovar el sistema.

Según él, la sociedad hondureña vive hoy el punto más crítico de esa erosión. “La sociedad hondureña llegó a un desgaste enorme que prácticamente se expresa en un colapso”, dijo.

Advierte que si el país no impulsa consensos capaces de renovar la institucionalidad partidaria, el futuro inmediato será aún más incierto.

Urge un nuevo comienzo político

El padre Melo señala una hoja de ruta: Honduras necesita activar procesos que permitan a los partidos políticos reconstruir su legitimidad, su capacidad organizativa y su rol en la democracia.

Es un llamado a parar, escuchar y pactar. Sostiene que el país solo comenzará a recuperarse cuando se logre ese mínimo común de entendimiento que hoy parece inalcanzable, pero que es indispensable para frenar el deterioro.

O se abren espacios de consensos que permitan recomponer el Estado y sus instituciones, o el deterioro seguirá profundizándose hasta volverse irreversible.

En tiempos donde la polarización rige la conversación pública, su mensaje propone la salida más difícil, pero también la única que puede garantizar un futuro distinto.

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