Un hombre de 62 años contrajo una bacteria carnívora tras nadar en Bahamas y perdió el tobillo; médicos advierten sobre riesgos en heridas abiertas.
Lo que comenzó como unas vacaciones de Año Nuevo en las Bahamas se convirtió en una lucha extrema por la vida para Brian Rosuh, un hombre de 62 años que contrajo una bacteria carnívora, una infección bacteriana agresiva capaz de destruir rápidamente los tejidos blandos, y que lo puso al borde de la muerte.
Rosuh viajaba junto a su pareja, Tonia Buford Stinson, para celebrar el inicio de año, cuando sufrió una pequeña herida en el tobillo tras tropezar durante sus actividades recreativas.
El hombre relató que se limpió la herida y continuó con sus actividades programadas, en las que estaba nadar con cerdos, lo que rápidamente alertó a los médicos en turno.
Una herida que desencadenó una emergencia médica
Según relató la familia, Brian comenzó a sentirse mal poco después de regresar a casa. Su hija confirmó que su padre se desmayó y, al revisarlo, notaron que el tobillo presentaba ampollas severas, signo de una infección grave.
Fue trasladado de urgencia al Hospital Broward, donde los especialistas determinaron que se trataba de fascitis necrotizante, conocida popularmente como “bacteria carnívora”.
“El médico sospechó que era una bacteria carnívora y lo sometió de inmediato a cirugía para extraer el líquido infectado”, contó la hija del paciente.
La infección avanzaba con rapidez, por lo que Brian fue intubado y conectado a un respirador, mientras el equipo médico realizaba procedimientos quirúrgicos de emergencia.

Pronóstico crítico y procedimientos extremos
Para controlar la infección, los médicos tuvieron que retirar gran parte de la piel del tobillo hasta el hueso, un procedimiento que evidencia la agresividad de la enfermedad.
La familia informó que los médicos le dieron menos del 10 % de probabilidades de sobrevivir, ya que este tipo de infección puede propagarse rápidamente y afectar órganos vitales.
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El caso de Rosuh se volvió viral en redes sociales, generando preocupación sobre los riesgos de contraer infecciones graves a través de heridas abiertas, especialmente durante actividades acuáticas en zonas tropicales donde hay interacción con animales o agua marina contaminada.
Especialistas en salud advierten que pequeñas heridas, raspaduras o cortes expuestos al agua de mar o en contacto con animales pueden desencadenar infecciones peligrosas, incluyendo la bacteria carnívora, y recomiendan limpieza inmediata, desinfección y atención médica temprana para evitar complicaciones graves.