
Los países tomaron la decisión de prohibir la entrada de ciudadanos de Estados Unidos, luego de que ese país hiciera lo mismo.
Los gobiernos de Mali y Burkina Faso prohibieron la entrada a ciudadanos de Estados Unidos a partir del 31 de diciembre de 2025, una decisión que afecta a viajeros, empresarios y personal diplomático estadounidense, y que marca el deterioro en las relaciones bilaterales.
La medida fue comunicada por los ministerios de Relaciones Exteriores de ambos países y responde, según explicaron, al principio de reciprocidad diplomática, luego de que Estados Unidos ampliara sus restricciones migratorias hacia varias naciones africanas, incluidas Mali y Burkina Faso, a partir del 1 de enero de 2026.
De acuerdo con los comunicados oficiales, las autoridades malienses y burkinesas aplicarán “las mismas condiciones y requisitos” a los ciudadanos estadounidenses que los impuestos por Washington a sus nacionales.
La prohibición es inmediata y no distingue el motivo del viaje, por lo que abarca turismo, negocios, actividades diplomáticas, humanitarias y comerciales.
Ambos países africanos son gobernados por juntas militares desde 2021 y han visto deteriorarse su relación con Washington en medio de sanciones, endurecimiento de políticas migratorias y una reconfiguración de alianzas regionales.
El Departamento de Estado de EE. UU. mantiene para Mali y Burkina Faso una alerta de viaje de Nivel 4, la más alta, debido a riesgos de seguridad.
Estados Unidos incluyó recientemente a Mali y Burkina Faso en la lista de países con prohibición total de ingreso, argumentando “deficiencias persistentes y graves” en los sistemas de revisión, verificación e intercambio de información. En esa misma categoría también figuran Níger, Sudán del Sur, Siria, Laos y Sierra Leona.
Las embajadas estadounidenses en Bamako y Uagadugú informaron que la asistencia consular podría verse limitada, especialmente fuera de las capitales, e instaron a sus ciudadanos a evitar cualquier intento de viaje.