Entre la MS-13 y un cártel mexicano: hondureño volvió deportado

ICE expulsó a Isaías José Rodríguez-Manzanares, con un perfil que refleja conexiones criminales transnacionales.

Para las autoridades estadounidenses, la historia de Isaías José Rodríguez Manzanares, hondureño vinculado a la MS-13, no comenzó con una deportación: terminó con una expulsión hacia Honduras.

Pero apenas vuelve a tocar suelo nacional está acompañado de señalamientos que lo ubican entre una de las pandillas más violentas de Centroamérica y una organización criminal que opera al otro lado de la frontera mexicana.

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) confirmó la deportación del hondureño, identificado como miembro confeso de la Mara Salvatrucha (MS-13).

Además lo vinculan operativamente al Cártel del Noreste, una estructura criminal mexicana señalada por actividades relacionadas con el narcotráfico, tráfico de personas, extorsión y otros delitos.

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MS-13 y Cártel del Noreste: conexión que llamó la atención de ICE

Más allá de la deportación, el caso llamó la atención porque las autoridades estadounidenses no lo describen como un inmigrante irregular ni como un delincuente común.

En su comunicado, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) lo presentó como un integrante de la MS-13 que mantenía vínculos directos con el Cártel del Noreste.

Esta es una organización criminal surgida de la fragmentación de Los Zetas y considerada una de las estructuras delictivas más violentas de México.

La combinación de ambos señalamientos convirtió su expediente en algo más complejo que un simple caso migratorio.

Para las autoridades, representó la presencia de un individuo asociado a dos organizaciones criminales con operaciones que trascienden fronteras.

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El arresto que terminó en una condena por drogas

Según el DHS, el hondureño tuvo un primer encuentro con las autoridades en enero de 2024, cuando lo detuvieron por una infracción menor en la ciudad de Irving, Texas.

Sin embargo, las autoridades migratorias no ejecutaron acciones inmediatas para retenerlo en ese momento.

La situación cambió en junio de 2025, cuando de nuevo lo arrestó la Policía de Colleyville por delitos relacionados con fabricación y distribución de sustancias controladas, además de portación ilegal de armas.

Posteriormente, el caso derivó en una declaración de culpabilidad por un cargo reducido de posesión de drogas, por el que recibió una condena de dos años de prisión en diciembre de 2025.

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Un migrante es escoltado hacia un avión durante un operativo de deportación ejecutado por autoridades migratorias de Estados Unidos. Foto diseño con IA.

De una prisión de Texas a un vuelo de deportación

Una vez cumplida la condena en el sistema penitenciario de Texas, al hondureño lo transfirieron a la custodia del ICE el 20 de mayo de 2026.

Días después, un juez de inmigración emitió una orden final de expulsión y las autoridades ejecutaron su deportación hacia Honduras.

El caso destaca por la cooperación entre agencias federales y cuerpos policiales de Texas.

Mientras Estados Unidos cerró el caso con una orden de expulsión, Honduras recibe de vuelta a un hombre cuya historia refleja cómo las fronteras resultan cada vez menos visibles para las estructuras criminales que operan entre Centroamérica, México y territorio estadounidense.

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