Su madre lo dejó en el estado de Hidalgo, México. Hoy, depende de trámites consulares y de un documento que aún no llega desde Honduras.
A los dos años, la vida debería ser brazos, juegos y una voz conocida que lo llame por su nombre. Para este niño hondureño, en cambio, la infancia se detuvo en Hidalgo, México, el día en que su madre lo dejó y no volvió.
No hubo despedida ni explicación. Solo un abandono que activó la intervención de las autoridades mexicanas y dejó a un menor solo, sin documentos hondureños y sin una familia inmediata que pudiera hacerse cargo de él.
El caso lo registró el Ministerio Público del estado de Hidalgo, que abrió una carpeta de investigación por abandono y maltrato infantil.
“Esto es en Hidalgo. Ahí lo dejó la señora y el Ministerio Público le ha abierto una carpeta de investigación por abandonos y maltratos”, explicó el cónsul de Honduras en México, Héctor Amador.
De interés: Honduras lidera el refugio en México pese a la caída de solicitudes
La madre desapareció, el niño hondureño quedó
La madre del menor fue identificada como Leslie Isamar Cruz Castañeda. Tras abandonar al niño, su paradero es desconocido.
No hay contacto, no hay respuestas y no hay, por ahora, una versión que explique por qué dejó atrás a un niño de apenas dos años.
Desde el Consulado hondureño reconocen que el caso se conoció de manera reciente, pero aseguran que, una vez notificados, activaron todas las gestiones posibles para proteger al menor.
“Nosotros hasta hace poco nos hemos enterado de esto, pero estamos agilizando las gestiones para rescatar al menor y repatriarlo al territorio hondureño”, señaló Amador.

Una tía localizada y un regreso pendiente
En medio del abandono, surgió una posibilidad de protección: la tía materna del niño, que ya fue localizada por las autoridades consulares.
Ella está dispuesta a hacerse cargo del menor y recibirlo en territorio hondureño. Sin embargo, el regreso no depende solo de la voluntad familiar.
El niño nació en México y, legalmente, aún no está inscrito como hondureño, un paso indispensable para poder trasladarlo.
“Hemos localizado a la tía materna, pero hay que inscribir al menor como hondureño, porque él nació acá en México. Con la documentación hondureña poder sacarlo”, explicó el cónsul.
Cuando la burocracia retrasa la protección
El proceso de inscripción involucra a la Oficina de Protección al Migrante y al Registro Nacional de las Personas (RNP) en Honduras. Pero ahí es donde el tiempo empezó a jugar en contra del niño.
Héctor Amador relató que, ante la urgencia del caso, viajó personalmente a Honduras para entregar la documentación necesaria, costeando él mismo el traslado.
“Personalmente viajé a Honduras a entregar esos documentos, pagando mi boleto aéreo. Eso fue el 18 de enero y hasta la fecha todavía no me han mandado la inscripción de nacimiento del menor como hondureño ni la partida de nacimiento apostillada”, denunció.
Sin esos documentos, el niño no puede salir legalmente de México ni ser entregado a su familia.
Un vuelo detenido por un papel
El consulado confirmó que todo está listo para el traslado aéreo del menor. Solo falta un requisito: la inscripción de nacimiento hondureña y la partida apostillada enviada desde Honduras.
Cuando ese documento llegue, el niño podrá volar de regreso y ser entregado a su tía materna, cerrando un capítulo marcado por el abandono y la incertidumbre.
Esta historia no es solo un caso consular. Es el retrato de cómo la migración, el abandono y la burocracia pueden dejar a un niño de dos años solo, atrapado entre países, esperando que los adultos y los Estados, lleguen a tiempo.
Lea también: Del anonimato a la huida: hondureño cae con droga en Monterrey