cómo fue la primera audiencia de Maduro

cómo fue la primera audiencia de Maduro

En 32 minutos, Nicolás Maduro interrumpió la audiencia, obligó al juez a frenarlo y dejó claro que el proceso arrancó con tensión desde el primer día.

Treinta y dos minutos bastaron para trazar el tono del proceso judicial. Nicolás Maduro ingresó a la Sala 26 A de la Corte del Distrito Sur de Nueva York firme, con la frente en alto, tomó notas durante toda la audiencia y sostuvo en cada intervención su inocencia.

A su lado, Cilia Flores se mostró serena, respondió con monosílabos y mantuvo silencio, mientras en su rostro se notaban dos golpes: uno en la frente y otro en los ojos que, según la defensa, se produjeron durante la extracción en Venezuela.

La audiencia de información fue breve en tiempo, pero intensa en desarrollo. No hubo discusión probatoria ni intercambio entre los acusados, pero sí interrupciones, llamados de atención del juez y señales claras de que el caso no seguirá un curso ordinario desde su inicio.

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La audiencia de Nicolás Maduro y Cilia Flores

Fue a las 12:04 del mediodía que el juez Alvin Hellerstein leyó los cuatro cargos formulados por la Fiscalía en la acusación.

Maduro es acusado de conspiración por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, conspiración para posesión de ametralladoras y artefactos destructivos y conspiración para usar esas armas.

Cinco minutos después, el acusado tomó la palabra. A las 12:09 del mediodía, Nicolás Maduro Moros dijo:

“yo soy Nicolás Maduro Moros, presidente de la República Bolivariana de Venezuela y fui secuestrado por una intervención militar. Me declaro prisionero de guerra y me apego a los acuerdos de Ginebra. Fue a través de una intervención el sábado 3 de enero que fui secuestrado. Fui capturado en mi hogar en Caracas”.

El juez lo interrumpió de inmediato y precisó que solo le había preguntado si era Nicolás Maduro, indicando que ese tipo de afirmaciones podría hacerlas en otras intervenciones. La respuesta fue inmediata:

“Soy Nicolás Maduro, soy inocente y soy un hombre de Dios”, declaró.

Maduro vestía una camiseta anaranjada y, encima, una casaca azul. Su esposa, Cilia Flores, acudió vestida de forma similar.

Una audiencia breve, con rupturas del formato

La audiencia fue tensa y, por momentos, emocional. Nada que ver con las audiencias de otros procesados que han pasado por tribunales federales en Nueva York.

Maduro intervino en varias ocasiones para reiterar su posición y afirmó que no tuvo oportunidad de revisar el documento judicial, por lo que prefería leerlo en otra ocasión.

Durante toda la audiencia no dejó de tomar notas. La única solicitud que formuló al juez fue que se le permitiera llevarse todas las notas que escribió durante la audiencia.

La audiencia de información duró 32 minutos.

El momento que rompió el cierre

Lo que se salió del curso previsto ocurrió al final. Una persona que no era periodista, sino parte de los 15 asistentes autorizados por la Corte a ingresar a la sala principal, se levantó y le dijo:

“Pagarás todo lo que hiciste al pueblo venezolano”.

Maduro respondió sin guardar silencio: “Soy un hombre de Dios, soy un hombre prisionero de guerra”.

Quiénes estuvieron y cómo ingresó

A la sala ingresaron cinco fiscales, la caricaturista y varios oficiales de la DEA. Nicolás Maduro entró puntual a las 12:00 del mediodía, escoltado por dos marshalls. No habla inglés y utilizó traductor.

En varias oportunidades se apartó del formato esperado: a preguntas que requerían respuestas de “sí” o “no”, insistió en sus afirmaciones iniciales.

A Cilia Flores le hicieron las mismas preguntas. Ella respondió con monosílabos: “sí” o “no” y se identificó como “la primera dama de la República Bolivariana de Venezuela”.

La defensa expuso el tema de salud. En su rostro se mostraron dos golpes: uno en la frente y otro en los ojos.

Eso fue lo que se notó durante la audiencia. Según se indicó, las lesiones se produjeron durante la extracción en Venezuela.

Atención médica, asistencia consular e inmunidad

A Maduro le preguntaron si se encontraba bien. Respondió que sí, pero la defensa solicitó atención médica inmediata para ambos.

También pidieron asistencia consular, señalando que tenían ese derecho y que deseaban ejercerlo.

La defensa adelantó que, entre las mociones que vendrán en un proceso que anticipan largo, plantearán que Maduro era un jefe de Estado y que gozaba de inmunidad, línea legal que dijeron revisarán.

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Lo que sigue

La próxima audiencia quedó prevista para el 17 de marzo. En apenas 32 minutos, la Corte escuchó cargos, ordenó el inicio formal del proceso y fue testigo de un desarrollo poco habitual en esta audiencia.

Lo ocurrido en la Sala 26 A dejó algo claro: el caso arranca con tensión, con posiciones marcadas desde el primer día y con un calendario judicial que abre un camino largo y complejo.

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