Asesinan a dirigente campesino en el Bajo Aguán, zona intervenida tras masacre

El dirigente campesino Óscar Alvarado fue asesinado a balazos en la comunidad de Dos Bocas, pese a la intervención estatal por el conflictivo Bajo Aguán.

Un nuevo hecho de violencia sacude al conflictivo Bajo Aguán, en el norte de Honduras. El secretario de la Cooperativa Campesina Suyapa del Aguán, Óscar Amílcar Alvarado Velásquez, de 66 años, fue asesinado a balazos la noche del 22 de junio en la comunidad de Dos Bocas, municipio de Santa Rosa del Aguán, departamento de Colón.

De acuerdo con reportes preliminares, el ataque ocurrió alrededor de las 8:20 de la noche, cuando sujetos armados interceptaron al dirigente y le dispararon en reiteradas ocasiones, provocándole la muerte de forma inmediata.

Plataforma Agraria se pronuncia sobre crimen del líder campesino

El crimen ha generado una nueva ola de indignación entre organizaciones campesinas del Bajo Aguán, quienes denunciaron que, pese a la fuerte presencia de fuerzas militares y policiales en la zona, la violencia contra el sector continúa sin contención.

Image

A través de comunicados, la Plataforma Agraria responsabilizó al Estado hondureño y al gobierno nacional por el asesinato del dirigente, señalando la falta de resultados en las medidas de seguridad implementadas en la región.

Asesinato tras masacre

El asesinato de Alvarado Velásquez ocurre semanas después de otros episodios violentos en la región, como la masacre de 20 personas registrada en mayo en Trujillo, lo que evidencia la persistencia de la crisis de seguridad en el norte del país.

El hecho también se registra en un contexto de alta tensión en el Bajo Aguán, una zona históricamente marcada por conflictos agrarios vinculados al acceso y control de la tierra, especialmente en torno al cultivo de palma africana.

En los últimos años, más de 200 personas han perdido la vida en hechos violentos relacionados con estas disputas, incluyendo campesinos, guardias de seguridad y agentes del orden.

Pese a la militarización, la creación de comisiones de seguridad y los intentos de diálogo impulsados, el conflicto agrario en el Bajo Aguán sigue sin una solución definitiva y continúa dejando una estela de sangre en el territorio.

ADEMÁS: Bajo Aguán, Yoro y Olancho: el nuevo blanco bajo presión policial

Leave a Comment