apuesta para salvar la salud

Hospitales con quirófanos inactivos, pacientes que esperan meses una operación y farmacias sin medicinas prioriza atender nuevo gobierno.

En los pasillos de los hospitales públicos, el tiempo no corre igual en materia de Salud. Para miles de hondureños, cada día suma en una lista de espera quirúrgica que no avanza, mientras diagnósticos urgentes se transforman en cirugías postergadas.

A la par, los estantes vacíos en farmacias hospitalarias obligan a familias a buscar medicinas fuera del sistema o, en el peor de los casos, a prescindir de ellas.

Ese es el escenario que hereda el nuevo gobierno y que hoy intenta revertir con una apuesta de alto impacto: reactivar quirófanos inactivos y agilizar la compra de medicamentos mediante fideicomisos.

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Salud: reactivar quirófanos: primer frente contra mora quirúrgica

La mora quirúrgica se convirtió en uno de los síntomas más visibles del deterioro sanitario.

Quirófanos cerrados por falta de equipo, mantenimiento o personal redujeron la capacidad hospitalaria, incluso en centros de referencia nacional.

La propuesta oficial apunta a poner nuevamente en funcionamiento salas de cirugía, priorizando aquellas que llevan meses o años fuera de servicio.

El objetivo inmediato es claro: reducir las listas de espera y devolver capacidad operativa a hospitales que hoy trabajan por debajo de su potencial.

Para los pacientes, la reactivación no es una cifra ni un anuncio: es la posibilidad de dejar de esperar.

Salud en Honduras
Varios estudios médicos y de organizaciones coinciden en esta radiografía de la Salud en Honduras. Diseño creado con IA.

Fideicomisos para medicinas: rapidez frente a la urgencia

El segundo eje de la estrategia es más sensible. Ante el desabastecimiento recurrente, el Gobierno plantea reactivar fideicomisos para la compra de medicamentos, un mecanismo que permite acelerar adquisiciones cuando los procesos tradicionales resultan lentos frente a una emergencia.

La medida busca evitar que la falta de medicinas siga siendo un obstáculo para tratamientos básicos, cirugías programadas o la atención de enfermedades crónicas.

Sin embargo, también despierta cuestionamientos: la velocidad no puede ir desligada de la transparencia, advierten expertos en salud y control del gasto público.

Una solución urgente bajo vigilancia ciudadana

El uso de fideicomisos no es nuevo en el sistema de salud hondureño y arrastra antecedentes que obligan a una vigilancia estricta.

Organizaciones médicas y sociedad civil coinciden en que el éxito de la medida dependerá de controles claros, rendición de cuentas y resultados verificables.

La crisis exige rapidez, pero también memoria. Cada decisión será observada con lupa por una población cansada de promesas que no llegan a la camilla del paciente.

La apuesta del Gobierno es contener la emergencia. El desafío real será transformar esa respuesta urgente en un cambio sostenido, capaz de garantizar que la salud deje de depender de medidas excepcionales.

Para miles de pacientes, el resultado no se medirá en anuncios, sino en el día exacto en que finalmente entren a quirófano y encuentren, por fin, la medicina que necesitan.

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