alcaldías y diputaciones, sin cambios a la vista

alcaldías y diputaciones, sin cambios a la vista

La declaratoria de alcaldías y diputaciones sigue en suspenso. Sin giros en los resultados preliminares, la tensión se concentra en la capital.

Con la declaratoria presidencial emitida el 24 de diciembre, Honduras entró en una fase de espera incómoda: las alcaldías y diputaciones siguen sin proclamación oficial.

Aunque ya se conocen los virtuales ganadores de las 298 comunas y las 128 curules del Congreso Nacional, el proceso no cruza la meta formal.

La ley es clara: esta semana debe concluir el procesamiento de actas especiales para emitir la declaratoria a más tardar el 30 de diciembre, bajo la responsabilidad del Consejo Nacional Electoral (CNE).

Hasta ahora, el tablero no se mueve. Los datos preliminares permanecen intactos y consolidan un mapa de poder que favorece al Partido Nacional en el ámbito municipal y le otorga una presencia determinante en el Legislativo.

Declaratoria: mapa municipal y legislativo

Los números que sostienen la espera por la declaratoria son contundentes. El Partido Nacional lidera con 173 alcaldías y 49 diputaciones.

El Partido Liberal se adjudica 73 municipios y 41 curules, mientras que el oficialista Libre suma 69 alcaldías y 35 escaños.

En la práctica, el país ya conoce a sus autoridades locales y legislativas; en el papel, la declaratoria aún no las reconoce.

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Tegucigalpa, el epicentro de la incertidumbre

La excepción que concentra miradas es la capital de Honduras, Tegucigalpa. Con el escrutinio en 99.67% y 492 actas por revisar, la ventaja preliminar favorece al nacionalista Juan Diego Zelaya por poco más de 600 votos sobre el alcalde oficialista Jorge Aldana, quien busca la reelección.

Aldana mantiene la presión pública: desde hace 20 días permanece en una carpa frente al Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop), sede de los escrutinios especiales, convertido en punto de encuentro de simpatizantes en una vigilia que recuerda a una peregrinación.

En Nochebuena no se movió del lugar y, tras la declaratoria presidencial, exigió al CNE que haga lo propio con la capital, gane quien gane.

Zelaya, en contraste, entregó hace más de dos semanas las actas que, asegura le dan una ventaja cercana a seis mil votos y optó por esperar en casa el desenlace formal de la declaratoria.

Diputaciones sin disputa y sorpresas por departamento

Fuera de Tegucigalpa, no hay reclamos de peso en municipios clave. Los virtuales ganadores aguardan la declaratoria para asumir el 25 de enero.

En diputaciones, el silencio también domina, aunque los resultados preliminares dejaron sorpresas.

La más llamativa: la salida del presidente del Congreso, Luis Redondo, quien buscó una tercera reelección por Libre en Cortés.

En ese departamento, el Partido Liberal mostró una fuerza arrolladora con 10 de las 20 diputaciones, seis de ellas en línea.

El mapa cambia en Olancho y Santa Bárbara, donde los liberales ceden terreno (1 de 7 y 1 de 9, respectivamente).

Los nacionalistas, por su parte, se afianzan en Francisco Morazán con 9 de 23 curules y empatan cuatro en Santa Bárbara, un territorio que al inicio del proceso se veía favorable a Libre. También marcan mayoría en Choluteca, Colón, Comayagua y Copán.

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Un Congreso en clave opositora

Con estos números preliminares, a la espera de la declaratoria, el próximo Congreso perfila un control opositor. Liberales y Libre, juntos, sumarían 76 votos, superando holgadamente los 65 necesarios para presidir la Cámara Legislativa.

El equilibrio de fuerzas redefine la gobernabilidad y anticipa negociaciones intensas desde el primer día.

El país ya leyó el resultado; ahora exige el acto formal. Sin cambios a la vista, la declaratoria de alcaldías y diputaciones es la frontera final entre el dato y la institucionalidad.

Tegucigalpa concentra la tensión, pero el resto del mapa espera lo mismo: una declaratoria que cierre el capítulo electoral y permita iniciar, sin sombras, el próximo ciclo de poder.

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