‘De nada les sirve a quienes acumulan bienes robando al Estado’

‘De nada les sirve a quienes acumulan bienes robando al Estado’

El cardenal hizo un llamado a erradicar la corrupción y aseguró que de nada sirve un cambio de gobierno si persisten las mismas prácticas ilícitas.

El cardenal Óscar Andrés Rodríguez centró la homilía de este domingo en la Parábola del Sembrador, un pasaje del Evangelio en el que Jesús explica cómo una misma semilla cae sobre cuatro tipos de terreno, representando las distintas actitudes con las que las personas reciben la Palabra de Dios.

Durante su reflexión, el religioso aprovechó para comparar cada uno de esos terrenos con situaciones que, aseguró, se viven actualmente en Honduras.

El líder de la Iglesia Católica recordó que la parábola es un mensaje de esperanza, pues enseña que, pese a las dificultades y aparentes fracasos, la palabra de Dios siempre tiene la capacidad de dar fruto en quienes la reciben con un corazón dispuesto.

También animó a los fieles a alimentarse diariamente de las Escrituras, ya sea participando en la eucaristía o leyendo la Biblia en sus hogares.

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Los cuatro terrenos y la realidad de Honduras

Al explicar el primer terreno, el que recibe la semilla al borde del camino, Rodríguez afirmó que representa a las personas indiferentes que no escuchan la Palabra de Dios y permanecen enfocadas únicamente en las malas noticias.

Como ejemplo, mencionó la violencia que golpea al país, las masacres y los accidentes que diariamente ocupan los titulares. También advirtió sobre el impacto negativo de las redes sociales cuando se convierten en espacios para difundir insultos, mentiras o calumnias, comparándolas con las aves que, en la parábola, devoran la semilla antes de que pueda germinar.

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El segundo terreno, el pedregoso, dijo, refleja la superficialidad con la que muchas personas viven hoy en día, sin profundidad espiritual ni capacidad para cultivar una vida interior que permita que la palabra produzca frutos.

En cuanto a las zarzas, el cardenal señaló que simbolizan el afán desmedido por el dinero y las riquezas. En ese contexto, hizo referencia a quienes buscan enriquecerse de manera ilícita y recordó los casos de estafas financieras que han afectado a miles de hondureños mediante esquemas piramidales.

Asimismo, criticó la ambición, la codicia y la búsqueda de reconocimiento a cualquier costo, al considerar que estos comportamientos terminan esclavizando a las personas y alejándolas de los verdaderos valores.

Llamado a cuidar la creación y combatir la corrupción

Durante la homilía, Rodríguez también abordó la situación ambiental del país. Lamentó la tala de árboles, los incendios forestales y la destrucción de áreas protegidas, incluso para actividades ilícitas como el cultivo de marihuana, al tiempo que cuestionó cuánto tiempo más continuará afectando el corredor seco a Honduras si no se protege la naturaleza.

Finalmente, destacó que la “buena tierra” representa a quienes abren su corazón a Dios y practican la honestidad y la honradez. En ese sentido, hizo un llamado a erradicar la corrupción y aseguró que de nada sirve un cambio de gobierno si persisten las mismas prácticas ilícitas.

“Honduras tiene que ser buena tierra, donde la palabra de Dios germine, donde los buenos ciudadanos que quieren servir al Estado lo hagan con honradez y no repetir los mismos males que se vienen repitiendo año con año”, expresó.

Enfatizó que “la buena semilla tiene que caer en los corazones y darse cuenta que de nada le sirve a los que acumulan bienes robando, a aquellos que han defraudado al Estado o que quieren seguir en las mismas. Saben que el terreno pedregoso nunca va a dar buenos frutos y Honduras tiene que ser buena tierra”.

El cardenal concluyó invitando a todos los hondureños a asumir la corresponsabilidad de construir un mejor país, cuidar la creación y “no cansarse de hacer el bien”, para que la semilla sembrada por Dios produzca frutos de bondad, justicia y esperanza.

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