EE.UU. inicia proceso para revocar ciudadanía a más de 350 personas. Conocé quiénes podrían perderla y bajo qué condiciones legales.
El gobierno de Donald Trump ha iniciado un proceso que podría marcar un precedente en la política migratoria de Estados Unidos: la revocación de la ciudadanía a más de 350 personas en todo el país norteamericano.
Según reveló el diario The New York Times, el Departamento de Justicia de Estados Unidos prepara demandas civiles para desnaturalizar a estos individuos, con la intención de ampliar y acelerar este tipo de procedimientos a nivel nacional.
¿Quiénes podrían perder la ciudadanía?
Las autoridades estadounidenses han dejado claro que este proceso no aplica a todos los ciudadanos.
La medida está dirigida exclusivamente a personas naturalizadas, es decir, aquellas que no nacieron en Estados Unidos, sino que obtuvieron la ciudadanía tras un proceso migratorio.
Para que el gobierno pueda retirar la ciudadanía, debe demostrar ante un tribunal que esta fue obtenida de manera fraudulenta o ilegal. Entre los casos más comunes se encuentran:
- Ocultar antecedentes penales graves.
- Haber mentido durante el proceso migratorio.
- Contraer matrimonios falsos para obtener beneficios migratorios.
- Participar en actividades criminales como narcotráfico o trata de personas.

Prioridades del Gobierno estadounidense
Un memorando emitido en julio del año pasado instruyó a las autoridades a priorizar casos considerados de alto riesgo. Entre ellos destacan:
- Personas con vínculos con terrorismo.
- Implicados en redes de narcotráfico.
- Involucrados en tráfico de personas.
- Individuos acusados de fraude en ayudas públicas.
El objetivo, según un portavoz oficial, es alcanzar “el volumen más alto de revocaciones de ciudadanía en la historia” del país.
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El debate por el “buen carácter moral”
Uno de los puntos más polémicos del proceso es el requisito de “buen carácter moral”, un criterio exigido para obtener y conservar la ciudadanía, pero que no está claramente definido en la ley.
Organizaciones como el Brennan Center for Justice han advertido que esta ambigüedad podría abrir la puerta a decisiones controversiales, incluso vinculadas a derechos constitucionales.
Según un informe reciente, existe preocupación de que la desnaturalización pueda utilizarse en contextos sensibles, como la participación en protestas, lo que podría generar tensiones con la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense.
¿Desde cuándo aplica este proceso?
Aunque el proceso de desnaturalización existe desde hace décadas en la legislación estadounidense, la actual administración busca intensificar su aplicación a partir de nuevas directrices emitidas en 2025.
Las demandas civiles comenzarían a presentarse en los próximos meses, lo que podría acelerar significativamente los casos en curso y abrir nuevos expedientes a nivel nacional.
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Un proceso con impacto migratorio
La revocación de ciudadanía no solo implica la pérdida del estatus legal, sino que puede derivar en deportaciones y procesos judiciales adicionales.