rastro de una ruta bajo sospecha

La Fuerza Naval halló combustible escondido, lanchas sin registro y equipo marítimo en una zona estratégica.

El mar no habla, pero a veces deja pistas. En los Cayos Pepino, dentro del sector de Cayos Cajones, no había redes tendidas ni pescadores a la vista, pero sí señales de algo más calculado. Enterrados bajo la arena, como si alguien hubiera querido borrar cualquier rastro, aparecieron bidones cargados de combustible.

Estaban alineados con precisión, protegidos por un rotoplas y rodeados de equipo marítimo que no encaja con la rutina de una faena común.

La operación ejecutada por la Fuerza Naval no fue un simple patrullaje, fue una inspección que terminó desenterrando lo que, a todas luces, parece un punto de abastecimiento clandestino.

En total, 205 bidones con capacidades de 10 y 20 galones, que juntos suman aproximadamente 2,450 galones de combustible. No estaban ahí por casualidad.

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Decomiso de combustible y lanchas sin registro

El hallazgo no se quedó en el combustible. A pocos metros, como piezas de un mismo engranaje, las autoridades encontraron tres lanchas sin registro ni documentación.

Además, dos motores de 15HP. Uno de ellos sin número de serie, como si alguien hubiera querido borrar su historia antes de usarlo.

También había líneas de amarre y cajas de madera utilizadas para nasas, elementos que podrían disfrazar la actividad real bajo la apariencia de pesca artesanal.

Pero el volumen del combustible y la forma en que estaba oculto dibujan otra narrativa: una logística preparada, silenciosa y funcional.

Todo fue trasladado a bordo del Guardacostas Tegucigalpa, mientras en tierra, o mejor dicho, en arena, quedó la evidencia de que estos cayos no solo sirven de paso para pescadores.

Rutas marítimas bajo vigilancia en Honduras

Las autoridades navales aseguran que continuarán con inspecciones en otros cayos del sector.

Esa es una señal de que lo encontrado podría no ser un caso aislado, sino parte de una red más amplia que utiliza los espacios marítimos como rutas discretas para actividades ilícitas.

combustible
Elementos de la Fuerza Naval de Honduras custodian el cargamento de combustible clandestino que se halló en Cayos Pepino. Foto: Fuerzas Armadas de Honduras.

Un punto sensible

En el Caribe hondureño, donde la geografía fragmentada favorece el anonimato, estos puntos pueden convertirse en estaciones invisibles: lugares para abastecer, esperar o desaparecer sin dejar rastro.

Lo que quedó al descubierto en Cayos Pepino no es solo combustible enterrado, es una advertencia flotando sobre el Caribe.

Mientras el mar parece en calma, debajo se mueven rutas que no figuran en mapas, pero que siguen activas, silenciosas y cada vez mejor ocultas.

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