José Alberto, niño de 12 años, lucha por su vida tras ataque de serpiente ‘barba amarilla’; su familia pide ayuda urgente.
José Alberto Matute, un niño de apenas 12 años originario de Locomapa, Yoro, sobrevivió después de ser atacado por una serpiente conocida como ‘barba amarilla‘ mientras trabajaba en el campo.
El menor salió temprano como de costumbre para ayudar a su familia, pero el peligro latente en la zona rural se tornó realidad al encontrar al reptil venenoso. Trasladaron de emergencia a la víctima al Hospital Mario Catarino Rivas, donde permanece en condición delicada y recibe tratamiento médico intensivo.
Desde temprana edad, José Alberto ha tenido que asumir responsabilidades que muchos de sus compañeros de edad no enfrentan: él es el sostén principal de su hogar. Vive con su madre, quien utiliza silla de ruedas, y su hermanita de 8 años, que se queda en casa preparando alimentos mientras él sale a trabajar para conseguir el sustento diario.

Esta exigente realidad convierte aún más dramático lo que ocurre ahora, pues su familia depende completamente de su recuperación.
La tragedia se agrava por el hecho de que José Alberto llegó al hospital sin la compañía de un familiar, debido a las dificultades económicas y de acceso propias de su entorno. Fue una vecina, Zenaida Veliz, quien acudió en su auxilio y ahora está coordinando esfuerzos para costear el tratamiento médico y apoyar a la familia en este difícil momento.
Redes sociales piden apoyo a José Alberto
La familia de José Alberto necesita del apoyo solidario de la comunidad y de las personas de buen corazón para cubrir los costos de tratamiento, medicamentos y alimentación. Si deseas colaborar, puedes comunicarte con Zenaida Veliz al teléfono +504 9872‑5542. Cada aporte, por pequeño que sea, puede marcar la diferencia para este niño que solo quería ayudar a los suyos.
¿Qué es la serpiente barba amarilla?

La serpiente llamada barba amarilla, identificada científicamente como Bothrops asper, es una de las víboras más peligrosas y venenosas de Centroamérica. Su veneno provoca efectos hemotóxicos graves que pueden llevar a necrosis, hemorragias internas y complicaciones severas si no se aplica antídoto de forma urgente.
Este reptil es responsable de gran parte de los casos de mordeduras graves en zonas rurales de Honduras y suele habitar áreas húmedas, boscosas y sembradíos, provocando un riesgo constante para quienes trabajan en el campo.
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