Jueces usan a Honduras como opción de asilo para extranjeros en EE. UU.

Jueces usan a Honduras como opción de asilo para extranjeros en EE. UU.

Una decisión judicial revive un acuerdo relegado y convierte a Honduras en destino de asilo para personas que nunca vivieron allí ni tienen vínculos con el país.

El asilo en Estados Unidos está cambiando de forma silenciosa, pero con efectos profundos. En las cortes de inmigración, jueces comenzaron a señalar a Honduras como un país al que pueden ser enviados solicitantes de asilo de otras nacionalidades, incluso cuando nunca vivieron allí ni tienen contacto previo con el país.

La alerta la hace la abogada de inmigración Alejandra Campos, quien advierte que esta práctica ya está produciendo sus primeras consecuencias.

Hay casos cerrados sin audiencia completa y órdenes de deportación directas con Honduras como destino.

Un acuerdo antiguo reabre la puerta del asilo

Según Campos, el fundamento jurídico es el Acuerdo de Cooperación de Asilo (ACA), firmado en 2019 entre Estados Unidos y Honduras.

Aunque ese pacto nunca se aplicó a gran escala y quedó desactivado en 2021, hoy vuelve a aparecer en decisiones judiciales.

Desde mediados de noviembre, explica la abogada, jueces de inmigración están recibiendo una motion to pre-determine (moción para predeterminar), impulsada por el gobierno estadounidense.

La solicitud pide cerrar los casos de asilo con el argumento de que el migrante “puede estar seguro en un tercer país”, señalando a Honduras.

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Extranjeros enviados a Honduras

El giro es especialmente delicado porque la medida no se limita a personas hondureñas.

Campos asegura que ya hay casos de solicitantes provenientes de Perú, Guatemala y El Salvador, cuyos procesos de asilo se cerraron bajo la premisa de que Honduras es una opción válida.

“Estamos viendo deportaciones directas a Honduras incluso cuando el solicitante nunca vivió allí”, explicó.

En la práctica, esto coloca al país como un destino forzado de asilo, sin conexión territorial ni personal con quienes son enviados.

Una carga casi imposible para la defensa

La abogada subraya que la motion to pre-determine impone una exigencia difícil de cumplir: demostrar que el solicitante estaría en peligro en Honduras.

“El problema es que ninguno de estos clientes ha vivido en Honduras”, explica Campos.

Sin pruebas específicas, los jueces están resolviendo a favor del gobierno y cerrando los procesos de asilo antes de que se ventilen por completo.

“Ya recibimos la primera orden donde el juez detuvo el caso de asilo y aprobó la deportación”, afirmó.

Citas de fin de semana y riesgo para el asilo

La situación se agrava para quienes enfrentan el proceso sin asesoría legal. Campos advierte que las citaciones están llegando incluso en fines de semana, un escenario especialmente riesgoso para personas sin abogado.

Quienes acuden solos, explica, no saben cómo responder a las mociones que buscan cerrar su caso de asilo y pueden recibir una orden inmediata de deportación.

En contraste, cuando los migrantes asisten con representación legal, las citas suelen ser reprogramadas, aunque últimamente las respuestas institucionales se volvieron escasas.

Mientras los expedientes se cierran sin audiencia y las decisiones se aceleran, Honduras aparece ahora en el centro de un rediseño silencioso del asilo en Estados Unidos.

Para los jueces, es una opción jurídica; para los solicitantes, un destino impuesto que redefine su futuro sin haberlos escuchado del todo.

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