Las últimas palabras del joven hondureño a su padrastro fueron: “Ya no puedo respirar”.
Un joven hondureño de 22 años que, tras regresar recientemente de Estados Unidos, fue balaceado en Trojes, El Paraíso, en el oriente de Honduras. Su padrastro, Santos Saúl Gómez García, espera ahora la entrega del cuerpo mientras clama justicia por lo ocurrido.
Antes de morir, el joven Franklin Johan Gómez García, le habría dicho a sus familiares que un policía fue quien le disparó.
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La tragedia ocurrió la madrugada de este jueves, cuando Franklin, quien trabajaba como albañil, se encontraba fuera de su casa cerca de la medianoche. Don Santos relató que estaba durmiendo cuando recibió una llamada urgente alertando que su hijastro estaba tirado en el suelo y que iba a ser trasladado al centro de salud más cercano.

Al llegar, el hombre subió a la ambulancia para acompañarlo. Durante el trayecto, Franklin luchaba por mantenerse consciente.
“Antes de fallecer las últimas palabras que él dijo fue que no podía respirar y que le ayudaran decía pero no pudimos hacer nada porque se lo llevó la ambulancia”, expresó.
El joven falleció antes de llegar al hospital de Danlí, a donde sería remitido por la gravedad de la herida de bala.
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Un policía le habría disparado
Según el relato del padrastro, Franklin le confesó que un policía le habría disparado.Además, aseguró que fue una patrulla policial la que trasladó inicialmente al joven hasta el centro de salud de Trojes.
“Él me dijo que había sido un policía”, lamentó.