Hondureño confiesa abuso y embarazo de menor de 13 años; irá a prisión

Hondureño confiesa abuso y embarazo de menor de 13 años; irá a prisión

El acusado aceptó su responsabilidad y recibió una condena de 11 años tras embarazar a una menor de 13 años.

Un Tribunal de Sentencia en Comayagua ordenó este miércoles que David Alejandro Zúñiga Chacón cumpla 11 años de prisión, luego de que él mismo admitió haber abusado de una adolescente de 13 años y dejarla embarazada.

La Fiscalía de Protección a la Niñez informó que los hechos iniciaron en 2023, cuando Zúñiga aprovechó la confianza que la familia de la menor le brindaba.

Durante ese tiempo se acercó a la jovencita, la enamoró y la llevó a sostener encuentros sexuales en varias ocasiones.

En junio de ese mismo año, la familia descubrió el embarazo tras practicarle exámenes médicos. La adolescente reveló que Zúñiga era el responsable y explicó cómo él la había manipulado.

Hondureño aceptó los cargos

Los familiares denunciaron el caso ante el Ministerio Público, y la Fiscalía avanzó con el proceso conforme a la ley, que clasifica como violación agravada cualquier relación sexual entre un adulto y un menor de edad, aunque la víctima acceda.

Al conocer el peso de las pruebas, Zúñiga pidió una sentencia de estricta conformidad, aceptó los hechos y reconoció su culpabilidad. El Tribunal lo condenó a 11 años de prisión, pena que deberá cumplir en una penitenciaría nacional.

Cómo castiga Honduras la violación a menores

El Código Penal de Honduras establece que cualquier relación sexual entre un adulto y una persona menor de 15 años se considera violación en menor o incapaz, sin importar si existe consentimiento.

La ley protege a los menores de esa edad porque se considera que no tienen la capacidad emocional ni psicológica para comprender o decidir sobre actos de carácter sexual.

Para este delito, la legislación hondureña fija penas que van desde 14 hasta 20 años de prisión, según lo establece el artículo correspondiente del Código Penal.

El castigo puede aumentar cuando el agresor aprovecha una relación de confianza, cuando manipula a la víctima o cuando el abuso provoca consecuencias graves, como un embarazo.

En casos donde el adulto utiliza cercanía familiar, afectiva o de autoridad para acercarse a la víctima, los jueces suelen considerar estas circunstancias como agravantes, ya que incrementan la vulnerabilidad del menor y evidencian una mayor responsabilidad por parte del agresor.

El embarazo de la víctima también figura entre los elementos que pueden justificar una pena más alta dentro del rango legal, porque evidencia la consumación del acceso carnal y el impacto físico y emocional que enfrenta la menor.

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