Empleados llevan 2 meses sin salario y temen por el cierre de programa.
Más de 4,000 empleados del Programa Nacional de Reducción de Pérdidas (PNRP) se han declarado en calamidad doméstica tras acumular casi dos meses sin recibir salario, una situación que mantiene en incertidumbre a trabajadores en las diez regiones del país.
De acuerdo con el coordinador del PNRP, Fidel García, entre 400 y 450 empleados que laboran en el litoral atlántico se encuentran prácticamente “en la miseria”, al punto que muchos no han podido enviar a sus hijos a las escuelas debido a la falta de ingresos.
“No se están respetando las contrataciones que el gobierno anterior ha dejado bajo el argumento que no hay presupuesto”, expresó García en declaraciones al noticiero TN5 Matutino.
Inestabilidad laboral
El coordinador explicó que, pese a contar con contratos de manera indefinida, el personal ha sido convocado a firmar acuerdos únicamente por los meses de enero y febrero, lo que ha generado zozobra e inestabilidad laboral.
“Se ha trasladado a nivel de las diez regiones del país a firmar contratos solo por enero y febrero cuando ya se tienen contratos de manera indefinida. Eso coloca en una zozobra y en un limbo salarial porque tenemos dos meses casi sin sueldo”, señaló.
A pesar de la falta de pago, los empleados continúan desempeñando sus funciones con normalidad en todo el territorio nacional, asegurando la continuidad de las labores técnicas y administrativas del programa.
Programa de Reducción de Perdidas debe continuar
Por su parte, el representante del sector productor de energía, Samuel Rodríguez, subrayó la importancia de garantizar la continuidad del proyecto. Explicó que el programa inició con un presupuesto asignado por el Poder Ejecutivo y posteriormente pasó a formar parte del presupuesto de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
“Del gobierno anterior quedaron más de 1,800 millones en activos para poder instalar sistemas de medición y hacer actualizaciones y, por ende, el tema de refrendar contratos se hizo hasta el periodo presidencial; no se ha vuelto a firmar nuevos contratos”, explicó.

Rodríguez indicó que la actual administración se encuentra a las puertas de realizar una actualización del presupuesto operativo del Plan Nacional de Reducción de Pérdidas.
Añadió que dar continuidad al programa es fundamental para evitar el hurto de energía y garantizar que los pagos por consumo eléctrico ingresen a las arcas del Estado.
“Es importante darle continuidad al programa porque no podemos dejar de hacer revisiones de mediciones; producto de la falta de mediciones es que hay hurto de energía y no están entrando a las arcas del Estado el pago de energía eléctrica de los abonados”, concluyó.
El Programa Nacional de Reducción de Perdidas ha sido calificado por el Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (STENEE) como un fracaso.
De acuerdo con miembros del sindicato, pese a las millonarias inversiones destinadas al programa, las pérdidas técnicas y no técnicas continúan estancadas entre el 34% y 36%, cifras que mantienen a Honduras entre los países con mayores niveles de pérdidas eléctricas en la región.
El Programa Nacional de Reducción de Pérdidas es una iniciativa orientada a disminuir las pérdidas técnicas y no técnicas en el sistema eléctrico, especialmente las asociadas al hurto de energía y a fallas en la medición y facturación.