el poder del relato también decide elecciones

el poder del relato también decide elecciones

A pocos días de las elecciones, Axel Kaiser lanzó una advertencia: las narrativas políticas no solo influyen, también pueden determinar quién llega al poder.

Honduras vive un momento decisivo. A menos de dos semanas de acudir a las urnas, la confianza, la incertidumbre y la disputa por el discurso político son parte de un mismo escenario. En medio de esa tensión, las declaraciones de Axel Kaiser, asesor económico de Javier Milei, presidente de Argentina, en el programa Irrevementes de TSI no pasaron desapercibidas.

Su advertencia fue directa: “El relato importa, y en ocasiones importa más que la realidad”.

Para el también economista y abogado chileno, la izquierda latinoamericana perfeccionó la creación de narrativas que, según él, encubren abusos, privilegios y errores históricos.

Y en un país como Honduras, donde el voto se define entre percepciones, dudas y expectativas, su mensaje se vuelve especialmente inquietante.

Kaiser: “Narrativa política, un arma que define poder”

En su intervención, Kaiser sostuvo que el socialismo, en múltiples experiencias latinoamericanas, no buscó el bienestar colectivo, sino el fortalecimiento de élites que hablan en nombre del pueblo mientras acumulan privilegios.

“Nunca se trató de la otra gente”, dijo, refiriéndose a figuras como Fidel Castro, Hugo Chávez o líderes de la extinta Unión Soviética.

Ese contraste entre discurso y realidad, entre lo que se dice y lo que se practica es, según él, el corazón de una lucha política que se libra también en Honduras: la lucha por el relato.

Un relato que puede construir confianza o manipularla, abrir caminos democráticos o cerrarlos.

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El control del discurso y su impacto en América Latina

Kaiser profundizó en cómo, históricamente, algunas corrientes ideológicas intentaron controlar la producción intelectual, cultural y mediática.

Mencionó autores como Mises y Hayek, cuyos trabajos los marginaron en determinados contextos, y criticó lo que considera un monopolio ideológico que perduró por décadas.

En un continente marcado por polarización, ese señalamiento no es menor: las sociedades no solo votan por candidatos, también votan por narrativas.

Y Honduras, inmersa en un intenso debate mediático y digital, no escapa de esa realidad.

Stiglitz y los liderazgos regionales: el eje de las críticas

Uno de los puntos más polémicos de la entrevista fue su crítica a Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía 2001.

Kaiser acusó al economista de respaldar proyectos que, según él, condujeron al colapso económico en países como Venezuela, Argentina o Bolivia.

Lo señaló como “cómplice” de regímenes que concentraron poder y promovieron decisiones que afectaron a millones de ciudadanos.

Aunque estos debates parezcan lejanos, Honduras forma parte de la misma geografía política:

América Latina es un ecosistema interconectado donde los discursos, las ideas y las afinidades ideológicas terminan influyendo en percepciones locales.

Honduras: elecciones en un terreno de percepciones

A pocos días de las elecciones generales del 30 de noviembre, Honduras enfrenta una lucha que no solo se libra en centros de votación: también se libra en redes sociales, en medios y en conversaciones cotidianas.

Es una batalla por quién define “la verdad” de la campaña. La advertencia de Kaiser termina siendo más que un comentario al aire: invita a preguntarse si, en Honduras, las narrativas están construyendo claridad o confusión; si informan o manipulan; si iluminan o distorsionan.

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¿Quién decide la historia que se cuenta?

El debate no es sobre Kaiser ni sobre Stiglitz. Es sobre el poder del relato y su capacidad para moldear la política, influir en los votantes y sellar el destino de un país.

Y en este momento electoral, esa pregunta adquiere un peso especial para los hondureños:

¿Qué relato estamos creyendo… y quién lo está escribiendo?

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