Por la gravedad de los hechos, algunos de los implicados podrían enfrentar penas cercanas a los 30 años de prisión, si las acusaciones son confirmadas
El crimen del ganadero Yine Colindres se convirtió en el punto de partida de una investigación que terminó por revelar el modus operandi de una estructura criminal denominada Los Ulloa que, según las autoridades, sembró miedo en varias comunidades de Olancho.
De acuerdo con el seguimiento del Ministerio Público y de los investigadores policiales, el hecho ocurrió en noviembre de 2023 en el municipio de San Esteban.
Colindres se conducía en su vehículo hacia su vivienda cuando lo interceptaron hombres armados.
Los atacantes le dispararon en reiteradas ocasiones. El ganadero murió en el lugar, a pocos minutos de llegar a su casa.
Ese crimen, que estremeció a la comunidad, se convirtió en la pieza clave para que las autoridades profundizaran en el seguimiento a “Los Ulloa”.
Los Ulloa extendieron el miedo en varios municipios
Las pesquisas de los investigadores señalan que la agrupación criminal tenía presencia en distintos puntos del departamento.
Según los reportes policiales, Gualaco, Juticalpa y San Francisco de La Paz figuran entre los municipios donde el grupo habría tenido actividad, generando temor entre pobladores y productores de la zona.
Las autoridades sostienen que, durante las investigaciones, también se identificó el armamento que manejó la estructura, el cual incluía fusiles AR-15, escopetas calibre 12, pistolas, revólveres, cargadores y cartuchos sin percutir.
Ese arsenal, según los investigadores, reflejó el nivel de peligrosidad con el que operaron.
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Seguimiento e inteligencia policial
Desarticular el grupo no fue una tarea inmediata. Los investigadores policiales indicaron que los sospechosos estuvieron durante meses en vigilancia y seguimiento.
Se les consideró individuos de alta peligrosidad por su presunta participación en distintos hechos delictivos.
El caso del ganadero Colindres terminó siendo uno de los episodios que permitió reconstruir el patrón de actuación de la banda y vincular a algunos de sus integrantes con la violencia registrada en la zona.
Un caso que ahora se discute en tribunales
Con el avance de las investigaciones, varios miembros de la estructura quedaron expuestos ante la justicia.
Las autoridades sostienen que el asesinato del ganadero forma parte de un expediente mayor que describe el accionar violento atribuido al grupo criminal.
Por la gravedad de los hechos, algunos de los implicados podrían enfrentar penas cercanas a los 30 años de prisión, si las acusaciones son confirmadas en los tribunales.
El ataque, que terminó con la vida de un ganadero en una carretera de San Esteban, no solo dejó una familia marcada por la violencia: también abrió la puerta para que las autoridades descubrieran a una banda que, según la investigación, convirtió el miedo en rutina.
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