El Partido Demócrata Cristiano decidió no retirar sus credenciales del CNE tras denuncias de presunto tráfico ilegal y advertencias de infiltración que afectan la transparencia interna.
El Partido Demócrata Cristiano de Honduras (PDCH) anunció que no retirará del Consejo Nacional Electoral (CNE) las credenciales asignadas al partido para las Juntas Receptoras de Votos (JRV) en las elecciones generales del próximo 30 de noviembre, debido a denuncias internas de presunto tráfico ilegal de estos documentos y al ambiente de confrontación que surgió tras su distribución preliminar.
La determinación fue tomada por unanimidad durante la reunión del Directorio Nacional, integrado por Elsa Vargas González, Esteban Pineda, Ana Lizeth Méndez, Angélica Martín, Karen Guandique, Marvin Fernando Paz, Felicito Ávila Ordóñez, Santos Humberto Hernández, Celestino Argueta y Lilian Cerpas.
El comunicado explica que, en sesión del 1 de noviembre, el Directorio Nacional creó una Comisión Especial encargada del manejo y distribución de las credenciales del PDCH.
Sin embargo, un anuncio público realizado el 4 de noviembre provocó una ola de reacciones “airadas, irrespetuosas y amenazantes” de parte de militantes y supuestos simpatizantes, muchos de ellos desconocidos por la estructura partidaria.

Presunto tráfico de credenciales
La Comisión Especial también reportó advertencias sobre un presunto tráfico masivo de credenciales en distintos puntos del país. Aunque no se presentó evidencia judicial, la coincidencia de denuncias y las verificaciones internas reforzaron la gravedad del riesgo, según explicó el partido.
“El PDCH no debe prestarse, bajo ninguna circunstancia, a avalar este tipo de delito”, señala el comunicado, subrayando que la integridad del proceso electoral está por encima de intereses particulares.
El Directorio también advirtió que el partido está siendo infiltrado por intereses ajenos a su doctrina y ética, lo que habría generado un ambiente de desconfianza interna. Según el pronunciamiento, estos actores “son capaces de causar cualquier daño irreparable” y han polarizado al interior del PDCH.
Ante la imposibilidad de garantizar un control efectivo de las credenciales, el partido resolvió no retirarlas del CNE, en un intento por contribuir a un proceso electoral transparente y evitar que los documentos caigan en manos indebidas.
El PDCH pidió comprensión a su militancia “honesta y digna”, e instó a los demás partidos a actuar con integridad durante la jornada electoral. Además, reiteró su exigencia histórica: la ciudadanización de las mesas electorales para prevenir irregularidades.
