así se cuela el dinero ilícito en sistemas débiles

Expertos advierten que las debilidades financieras y el control limitado abren grietas que el crimen organizado ya conoce y aprovecha.

El financiamiento ilícito, incluido aquel que puede alimentar redes criminales complejas, se mueve en silencio, sin rostro y, muchas veces, sin control. Un reciente análisis técnico sobre riesgos financieros en la región advierte algo incómodo: Centroamérica no es el epicentro del terrorismo, pero sí puede convertirse en terreno fértil para que el dinero ilícito circule, se esconda o se transforme sin levantar sospechas.

El problema no está solo en quién mueve el dinero, sino en qué tan fácil resulta hacerlo.

Pero ese riesgo no se construye de la noche a la mañana. Se alimenta de vacíos que se arrastran por años: controles que no se actualizan, instituciones que no cruzan información a tiempo y sectores económicos donde el dinero circula sin preguntas.

En ese escenario, lo ilícito no irrumpe con fuerza, sino que se infiltra poco a poco, hasta volverse parte del sistema sin que nadie lo note a simple vista.

Así lo revela la Evaluación de Riesgos sobre el Financiamiento del Terrorismo (FT) 2025, un informe técnico elaborado por la Unidad de Inteligencia Financiera del Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD), que ofrece una radiografía de las amenazas, vulnerabilidades y rutas por donde puede moverse el dinero ilícito en la región, bajo estándares internacionales del GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional).

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Las grietas que el dinero ilícito encontró

El diagnóstico es claro. Los sistemas financieros de la región comparten debilidades que, juntas, forman un mapa de riesgo:

  • Controles débiles en fronteras y puertos
  • Uso intensivo de efectivo sin trazabilidad
  • Dificultad para identificar beneficiarios finales
  • Supervisión limitada en sectores no financieros
  • Brechas en la coordinación entre instituciones

Estas condiciones no son hipotéticas. Son reales, medibles y, sobre todo, aprovechables.

El problema no es que el dinero ilícito entre, es que puede circular sin ser detectado a tiempo”, advierte un investigador financiero consultado para este análisis, con experiencia en unidades de inteligencia regional.

dinero ilícito
Las rutas del dinero ilícito se diversifican: del narcotráfico al lavado, pasando por corrupción, extorsión y trata, en sistemas que aún no logran cerrarle el paso. Diseño creado con IA.

Las rutas que usan para lavar dinero

Las formas de mover dinero evolucionan. Ya no dependen únicamente de grandes transferencias o estructuras visibles. Hoy, el dinero se fragmenta, se disfraza y se esconde en lo cotidiano.

Entre las principales modalidades detectadas están:

  • Pequeñas transferencias repetidas para evitar alertas
  • Uso de organizaciones sin fines de lucro como fachada
  • Creación de empresas ficticias o de papel
  • Movimientos a través de remesas y sistemas informales
  • Uso creciente de criptomonedas

“El sistema financiero tradicional mejoró sus controles, pero el dinero simplemente migró hacia los espacios menos regulados”, explica un analista en prevención de lavado de activos.

En países como Honduras, donde la economía en efectivo sigue siendo dominante y la informalidad es alta, estas rutas encuentran terreno propicio.

No es terrorismo… pero el riesgo es real

Los propios análisis regionales lo reconocen: no hay evidencia sólida de estructuras terroristas operando directamente en países como Honduras.

Sin embargo, sí existen condiciones que podrían facilitar el movimiento de fondos vinculados a redes más amplias.

“El riesgo no es que Honduras financie terrorismo, sino que pueda ser utilizada como plataforma de tránsito o canal financiero sin saberlo”, señala otro investigador financiero con experiencia en cooperación internacional.

El dinero no se mueve solo. Detrás hay estructuras que ya operan en la región: narcotráfico, contrabando, redes de corrupción.

El informe advierte que estas economías ilegales pueden cruzarse con otras formas de financiamiento ilícito, creando un ecosistema donde el origen del dinero se vuelve cada vez más difícil de rastrear.

“Cuando se mezclan flujos de narcotráfico con otros delitos, el sistema pierde la capacidad de distinguir qué financia qué”, explica un especialista en inteligencia financiera.

dinero ilícito
El delito de lavado de activos siempre viene acompañado de otros delitos. Foto: cortesía.

Un sistema que reacciona tarde

A pesar de avances legales y esfuerzos institucionales, el desafío sigue siendo el mismo: la velocidad del dinero supera la capacidad de control del Estado.

Las alertas existen. Los marcos legales también. Pero en la práctica, los sistemas reaccionan cuando el dinero ya se movió.

Y cuando eso ocurre, rastrearlo es casi imposible. Porque mientras el foco se mantenga en las amenazas visibles, el dinero seguirá encontrando caminos invisibles.

Y en esos caminos silenciosos, fragmentados y cada vez más sofisticados, es donde los sistemas débiles terminan expuestos.

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