Anestesista Hospital Italiano:…Hernán Boveri y Delfina Lanusse

La repentina muerte de Alejandro Zalazar, un anestesiólogo de 31 años, ha generado conmoción en el ámbito médico de Buenos Aires y, al mismo tiempo, ha destapado una compleja investigación sobre el presunto uso irregular de fármacos anestésicos, los nombre de Hernán Boveri y Delfina Lanusse han causado revuelo.

El profesional, quien se desempeñaba en la guardia del Hospital General de Niños Ricardo Gutiérrez y había sido residente del Hospital Rivadavia, fue hallado sin vida en su domicilio.

De acuerdo con fuentes oficiales, el fallecimiento se produjo a causa de una sobredosis de propofol y fentanilo, medicamentos de uso exclusivo en entornos hospitalarios.

Sin embargo, lo que en un inicio parecía un caso aislado rápidamente tomó un giro más profundo, luego de que en la vivienda del médico se encontraran ampollas, bombas de infusión y diverso instrumental médico.

El rastro de los medicamentos y el vínculo con el Hospital Italiano

A medida que avanzaron las pericias, los investigadores lograron rastrear el origen de los fármacos encontrados. Según los informes, los lotes de propofol y fentanilo coincidían con el stock del Hospital Italiano de Buenos Aires.

Este hallazgo derivó en la apertura de un sumario interno dentro de la institución y en la identificación de dos profesionales del área de Anestesiología: un médico de planta, identificado como Hernán Boveri y una residente de tercer año, Delfina Lanusse, ambos apartados de sus funciones mientras se desarrollan las investigaciones.

De forma paralela, el hospital aseguró haberse puesto a disposición de la Justicia para colaborar con el esclarecimiento de los hechos.

Quién es el anestesiólogo bajo investigación

En el centro de la investigación aparece el anestesiólogo Hernán Boveri, señalado como el principal sospechoso de sustraer los medicamentos del hospital. De acuerdo con la información disponible, el profesional habría utilizado estos fármacos fuera del ámbito médico, lo que constituye un delito grave.

Junto a él, también se investiga a Delfina Lanusse, residente del mismo hospital, por su posible participación en el faltante de anestésicos.

Ambos fueron apartados de sus cargos mientras avanzan las diligencias judiciales.

El avance del caso podría tener fuertes repercusiones tanto en el ámbito judicial como en el profesional. Hernán Boveri ya presentó su renuncia al Hospital Italiano y enfrenta posibles sanciones que podrían incluir la suspensión o pérdida de su matrícula.

Por su parte, la residente Delfina Lanusse también podría enfrentar consecuencias académicas y penales si se comprueba su implicación.

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‘Fiestas del propofol’: la hipótesis que investiga la Justicia

Uno de los aspectos más delicados del caso es la presunta existencia de una red clandestina conocida como ‘fiestas del propofol’. Según fuentes médicas y policiales, se trataría de encuentros privados donde se utilizaban anestésicos con fines recreativos, mediante sistemas de infusión que inducían estados de sedación profunda.

Estas prácticas, además de ilegales, implican un alto riesgo para la vida, debido a que los fármacos involucrados requieren estricta supervisión médica en ambientes controlados.

Las pesquisas también apuntan a que estas reuniones habrían sido organizadas por personas con acceso directo a medicamentos hospitalarios, lo que abre interrogantes sobre posibles fallas en los controles internos.

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