Después de casi 23 años, la justicia hondureña procesará a un presunto gatillero de la MS‑13 por muerte de 17 conductores de buses y pasajeros en un día.
Un tribunal de justicia notificó recientemente a la Fiscalía Especial de Delitos Comunes (FEDCOM) del Ministerio Público (MP) regional del norte sobre la programación del juicio oral y público contra Jesús Humberto Mancía, un presunto miembro de la estructura criminal Mara Salvatrucha (MS‑13), vinculado a una serie de ataques que provocaron la muerte de 17 personas en un solo día, hace casi 23 años.
El proceso judicial, que se desarrollará del 18 al 22 de mayo, se instruye por la supuesta comisión de 17 delitos de asesinato, tentativa de asesinato, tentativa de homicidio, asociación para delinquir y robo de vehículo.
TAMBIÉN: Caso Angie Peña: Programan juicio contra acusados por trata de personas
Según el comunicado de la FEDCOM, Mancía es señalado como “uno de los principales gatilleros responsables de la violencia desatada contra el sector transporte“.
Así ejecutó el presunto marero las 17 muertes en un solo día
El expediente detalla que el acusado habría participado inicialmente en un ataque contra ocho pasajeros de un autobús del servicio ‘rapidito’ de la Ruta 2, ocurrido en la colonia Satélite el 30 de agosto de 2003.
Apenas quince minutos después, Mancía estaría involucrado en un segundo ataque en la 11 calle, 4 avenida del barrio Medina, donde una persona falleció tras ser atacada la unidad que cubría la ruta hacia Chamelecón.

El tercer episodio de violencia, según el Ministerio Público, ocurrió esa misma tarde en la colonia Ebenezer, donde murieron ocho personas más, incluyendo al conductor del autobús y a su ayudante.
La FEDCOM indicó que con la programación de este juicio se busca “justicia para las víctimas y sus familias en uno de los casos de impacto más significativos en la zona norte del país”.
Este juicio representa un hito en la búsqueda de esclarecimiento de los hechos ocurridos hace casi 23 años, un caso que sigue marcando la memoria de los habitantes de San Pedro Sula, afectados por la violencia que en su momento paralizó el transporte público y generó temor entre la población.
ADEMÁS: Cinco años sin Keyla: el nuevo juicio reaviva la lucha de su madre