‘Super Niño’ amenaza a Honduras con más sequía, advierte César Quintanilla

César Quintanilla alertó sobre un 95 % de probabilidad de un “Super Niño” y advirtió que Honduras enfrentaría más sequía y estrés hídrico.

El experto en cambio climático César Quintanilla lanzó una nueva advertencia sobre las condiciones climáticas que podrían enfrentar Honduras y Centroamérica ante el fortalecimiento del fenómeno de El Niño.

Durante el programa 30/30, Quintanilla analizó la más reciente actualización presentada sobre el comportamiento del fenómeno y señaló que la probabilidad de que se desarrolle un evento de gran intensidad aumentó hasta 95 %.

Según explicó, semanas atrás la probabilidad estimada era del 81 %, por lo que el incremento representa una señal de alerta ante el posible impacto que tendría el fenómeno en la región.

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Quintanilla advierte más sequía para Honduras

El especialista sostuvo que uno de los principales efectos para Honduras sería un incremento de las condiciones de sequía y estrés hídrico, en un momento en que varias regiones del país ya enfrentan dificultades por la falta de agua.

Quintanilla explicó que las temperaturas del océano Pacífico presentan niveles elevados y comparó el comportamiento actual con los registros de años anteriores.

De acuerdo con su explicación, la acumulación de agua caliente estaría relacionada con condiciones que dificultan el desarrollo de lluvias, lo que podría agravar el déficit hídrico que ya afecta al territorio hondureño.

El impacto no se limitaría al suministro de agua. El experto señaló que la situación también podría repercutir en la producción de alimentos, la energía y la salud.

“Menos agua” y mayor estrés hídrico serían algunos de los escenarios que Honduras tendría que enfrentar si las condiciones previstas se mantienen.

Zona sur enfrentaría sequía severa

Dentro del panorama presentado en 30/30, la zona sur de Honduras aparece entre las regiones con mayores riesgos durante los próximos meses.

Las proyecciones expuestas apuntan a un escenario de sequía severa y escasez hídrica, debido a que las precipitaciones esperadas para septiembre y octubre podrían presentarse durante períodos cortos y sin suficiente acumulación.

Quintanilla explicó que, aunque pueda registrarse lluvia, la cantidad y duración serán determinantes para establecer si realmente contribuye a recuperar las fuentes de agua.

Para la región sur se proyectó un acumulado de entre 120 y 220 milímetros de lluvia durante los próximos cuatro meses, cantidad que, según el análisis presentado, sería insuficiente para revertir la situación actual.

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También preocupa la situación en el centro del país

El panorama tampoco es alentador para la zona central. Según las cifras expuestas durante el programa, entre agosto y diciembre podrían registrarse entre 150 y 280 milímetros de lluvia, con una alerta de crisis hídrica.

En otras regiones también se anticipan escenarios diferenciados. Mientras algunas zonas podrían recibir mayores precipitaciones, sectores de Olancho y El Paraíso enfrentarían condiciones de sequía.

Esta distribución irregular de las lluvias aumenta la preocupación de las autoridades y especialistas, debido a que no basta con que se produzcan precipitaciones aisladas: es necesario que estas tengan suficiente intensidad y duración para contribuir a la recuperación de las fuentes de agua.

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Represas de la capital continúan perdiendo agua

La situación también genera preocupación en el Distrito Central, donde los niveles de las represas continúan descendiendo.

Durante el programa se informó que los embalses Los Laureles y La Concepción abastecen aproximadamente al 60 % de la población capitalina.

El 16 de agosto, Los Laureles registraba un 37.56 % de volumen, mientras que La Concepción se encontraba en 29.85 %. El nivel considerado crítico comienza por debajo del 25 %.

Las autoridades municipales también advirtieron que la posibilidad de declarar una alerta roja por sequía en el Distrito Central era inminente, debido a los bajos niveles de precipitación registrados.

Advierten posibles racionamientos más prolongados

La falta de lluvias también podría obligar a ampliar los períodos de abastecimiento de agua en la capital.

Durante la discusión se señaló que actualmente el servicio se encuentra bajo un esquema de abastecimiento cada nueve días y que existe una alta probabilidad de que este período tenga que extenderse.

El comportamiento de las lluvias será determinante. Quintanilla insistió en que la pregunta ya no debe ser únicamente si va a llover, sino cuánto lloverá, durante cuánto tiempo y con qué intensidad.

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Un problema que Honduras arrastra desde hace décadas

El programa también puso sobre la mesa que la actual crisis no es completamente nueva para Honduras.

Durante la transmisión se recordó una cobertura realizada por 30/30 el 5 de agosto de 2001, en la que ya se mostraban los efectos de la sequía en comunidades del sur de Francisco Morazán.

Edgardo Melgar cuestionó que, 25 años después, el país continúe enfrentando problemas similares y señaló la necesidad de buscar soluciones estructurales para una situación que se repite de manera cíclica.

Quintanilla, por su parte, sostuvo que Honduras necesita fortalecer su capacidad de adaptación y planificación ante los efectos del cambio climático.

“Pasaron gobierno tras gobierno y no hicieron nada”, expresó durante el programa al referirse a la falta de soluciones de largo plazo frente a esta problemática.

Agua, alimentos y energía entre las principales preocupaciones

La preocupación por la sequía no se limita al consumo doméstico. La reducción de las lluvias también amenaza la producción agrícola y, con ello, el abastecimiento de alimentos.

Además, Honduras depende en buena medida de la generación hidroeléctrica, por lo que la disminución de los niveles de agua en las represas podría aumentar la presión sobre el sistema energético.

Quintanilla llamó a que la actual emergencia sirva para impulsar decisiones que permitan al país prepararse para futuros escenarios climáticos, mediante inversiones y estrategias de adaptación.

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