
El alza del petróleo podría sumar hasta 3.7 puntos a la inflación de Honduras y elevar el costo de alimentos, transporte y energía, advierte la Cepal.
El conflicto en Oriente Medio mantendrá presiones sobre la economía hondureña durante 2026, incluso si continúan los avances diplomáticos, debido al aumento de los combustibles, los fertilizantes y los costos del transporte internacional, según advierte un informe especial de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
El organismo coloca a Honduras entre los países más vulnerables de la región ante el choque energético, principalmente por su dependencia de las importaciones de gasolina, diésel y otros derivados del petróleo.
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En su primer escenario, la Cepal contempla un precio promedio del petróleo Brent de 86 dólares por barril durante 2026, un 25% superior al promedio de 2025. Otros escenarios elevan esa referencia a 95 y 115 dólares, según la duración y gravedad de las disrupciones internacionales.
Factura petrolera de Honduras habría aumentado un 28%
Saraí Silva, gerente de la Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos de Petróleo (Ahdippe), aseguró que las estimaciones coinciden con el comportamiento observado en el país durante los últimos meses.
“Coincidimos con la información dada a conocer por la Cepal, en el sentido de que su proyección hasta ahora es que el impacto de los precios de los combustibles en las economías de los países ha sido aproximadamente un 25%”, expresó Silva.
La representante del sector gasolinero explicó que el incremento ya repercute en la inflación, la energía y los productos de primera necesidad.
“De acuerdo con los datos que nosotros como Ahdippe, como sector gasolinero, hemos emitido, sería aproximadamente de un 28% el aumento que se ha tenido en la factura petrolera por el tema de precios derivados del petróleo”, agregó.
Silva advirtió que una eventual reducción de los precios durante los próximos meses no eliminaría los efectos acumulados.
“Aunque en el resto del año esta tendencia mejorara, no podemos obviar que ya el impacto de estos meses anteriores que han tenido los precios se mantendría de forma permanente”, manifestó.
La Cepal estima que, bajo el escenario más moderado, el encarecimiento de la energía deterioraría la balanza comercial hondureña en unos 1.67 puntos porcentuales del producto interno bruto. De ese total, 1.64 puntos corresponderían a los derivados refinados del petróleo.
Inflación podría acercarse al escenario más desfavorable
El informe calcula que los insumos energéticos representan aproximadamente el 9% de la canasta de consumo de Honduras. Dependiendo del precio internacional, el choque petrolero podría sumar entre 1.4 y 3.7 puntos porcentuales al índice de precios al consumidor durante 2026.
Además, la inflación interanual hondureña pasó del 3.5% en febrero al 5.6% en abril, según los datos incluidos en el documento.
Obed García, director de Gobernanza Económica de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), señaló que Honduras tiene poco margen para evitar los movimientos internacionales de precios.
“Honduras sigue siendo tomador de precios internacionales y difícilmente puede evitar que estos escenarios sucedan”, explicó.
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A su criterio, el Gobierno debe orientar más recursos hacia actividades productivas que permitan crear empleos y mejorar los ingresos de los hogares.
“Lo que sí podemos hacer es aumentar temas como la inversión pública, la inversión productiva, para que los hogares puedan tener más capacidad de generar ingresos y amortiguar ese efecto negativo”, sostuvo.
García considera que las presiones podrían mantenerse entre seis y nueve meses si las condiciones internas no cambian. También recordó que, durante 2022, los precios de los alimentos llegaron a registrar incrementos interanuales de hasta un 15%.
“Es muy probable que lleguemos a mantenernos más cerca del tramo superior, es decir, del escenario más desfavorable para la economía hondureña, si de nuevo no hacemos nada”, advirtió.
Alimentos, transporte y fertilizantes bajo presión
El impacto no se limitaría a las estaciones de servicio. El aumento del diésel y la gasolina encarece el transporte de personas, la distribución de alimentos y las operaciones de las empresas.
La Cepal también identifica a Honduras como una economía deficitaria en el comercio de fertilizantes. El alza de estos insumos puede reducir su utilización, afectar los rendimientos agrícolas y trasladarse posteriormente a los precios de los alimentos.
Para García, el país necesita una respuesta económica integral que atraiga capital, genere empleo y fortalezca el ingreso de las familias.
De lo contrario, advirtió, el choque externo también terminará reflejándose en los salarios, las tasas de interés, el tipo de cambio y el poder adquisitivo de los hogares hondureños.
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