El 41% de hondureños considera la alimentación el gasto más difícil de cubrir, según informe de ASJ sobre el costo de vida.
Mientras los indicadores macroeconómicos muestran señales de crecimiento moderado y estabilidad, la realidad de los hogares hondureños evidencia una profunda crisis de acceso a la alimentación.
Un informe del Instituto de la Justicia de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ)) revela que cerca de 800 mil hogares en el país se ven obligados a saltarse al menos un tiempo de comida debido al alto costo de la vida.
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El estudio, parte de la sexta entrega del informe “Estado de País 2026”, detalla que esta situación afecta a casi el 20% de los hogares hondureños, lo que equivale a 525,563 familias directamente impactadas y un total de 786,954 hogares en condición de privación alimentaria durante el último año.

Además, el informe advierte que la alimentación es actualmente el gasto más difícil de cubrir para el 41% de la población, reflejando el fuerte deterioro del poder adquisitivo.
Para el director de Gobernanza Económica de la ASJ, Obed García, esta realidad refleja decisiones cotidianas de sacrificio en los hogares: “Esto implica que el jefe de familia deja de consumir para que sus hijos puedan comer”, señaló.
Brecha entre cifras macroeconómicas y la vida real
Pese a que Honduras cerró el 2025 con un crecimiento económico de 3.8%, inflación de 4.98% y una deuda pública equivalente al 46% del PIB, el informe subraya que estos indicadores no se traducen en bienestar real para la población. La brecha entre cifras macroeconómicas y condiciones de vida se mantiene como uno de los principales problemas estructurales del país.
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El documento también destaca el papel de las políticas de contención social, señalando que el Estado ha recurrido ampliamente a subsidios como medida de alivio temporal.

Según el análisis, más del 82% del gasto en subsidios se concentra en energía eléctrica y cerca del 15% en transporte, lo que ayuda a mitigar el impacto inmediato del costo de vida, pero no resuelve las causas estructurales de la pobreza.
Informalidad laboral: el principal problema del empleo
En materia laboral, el informe advierte que la aparente estabilidad del desempleo abierto —ubicado en 4.9%— oculta una realidad más compleja, marcada por la informalidad.
Ocho de cada diez empleos son informales, lo que limita el acceso a seguridad social, estabilidad salarial y condiciones laborales dignas. A ello se suma la existencia de más de 1.6 millones de personas subempleadas y más de 200 mil desocupadas.
Remesas: el sostén de miles de hogares hondureños
En este contexto, las remesas familiares se han convertido en el principal sostén de la economía de los hogares, representando un tercio del PIB nacional y sosteniendo a más de 680 mil familias.
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Honduras alcanzó en 2025 una cifra histórica de 12,212 millones de dólares en remesas, enviadas en su mayoría —alrededor del 80%— por migrantes hondureños que residen en Estados Unidos.
Migración como respuesta a la falta de oportunidades
El analista del Foro Social de Deuda Externa de Honduras (Fosdeh), Jorge Henríquez, advirtió que el país no está generando condiciones suficientes para retener a su población, lo que impulsa la migración como alternativa de vida.
Desde el gobierno, el secretario de Finanzas Emilio Hernández Hércules, defendió que se impulsan reformas estructurales orientadas a un crecimiento más inclusivo.
El informe de ASJ concluye que, sin cambios profundos en la estructura económica, el país continuará atrapado en un ciclo donde el crecimiento no se traduce en bienestar, mientras miles de hogares siguen enfrentando inseguridad alimentaria en su vida diaria.
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