‘No nos quedemos con el Hosanna, acerquémonos a la oración’: cardenal Rodríguez

‘No nos quedemos con el Hosanna, acerquémonos a la oración’: cardenal Rodríguez

En Domingo de Ramos, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez llamó a vivir la pasión de Cristo, fortalecer la fe y enfrentar las cruces de la vida con oración.

En la homilía de Domingo de Ramos, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez hizo un llamado profundo a los fieles hondureños para vivir la Semana Santa de manera activa y consciente, más allá de los gestos simbólicos de la liturgia.

Desde la Basílica de Suyapa, Rodríguez exhortó a no quedarse únicamente en el grito de “¡Hosanna!” durante la procesión de ramos, sino a acercarse a la oración y a enfrentar las cruces de la vida con fe y confianza en Dios.

“Hoy el Señor no quiere solamente que escuchemos la pasión, quiere que la vivamos. Esta Semana Santa hagamos algo concreto. Acerquémonos más a la oración. No huyamos de nuestras cruces, vivámoslas con fe”, afirmó.

La vida cambia de manera inesperada: Rodríguez

El cardenal recordó cómo la vida puede transformarse de repente: una enfermedad, una traición, la pérdida de un ser querido, decisiones difíciles o un accidente. Frente a estas situaciones, surge la pregunta inevitable: “¿Por qué me pasa esto a mí?”.

Rodríguez comparó estos momentos con la liturgia del Domingo de Ramos, que pasa de la alegría de aclamar a Jesús como rey con palmas al dramatismo de su pasión y crucifixión.

“¿Cómo se pasa de proclamarlo rey a gritar ‘crucifícale’? Bendito el que viene en el nombre del Señor, ¡y pocos minutos después lo tratan como un delincuente!”, señaló.

Cristo, ejemplo de mansedumbre frente al poder

El máximo líder de la Iglesia Católica de Honduras destacó que Jesús entró a Jerusalén montado en un burrito, un gesto de humildad y mansedumbre frente a los líderes y reyes que han ejercido el poder mediante la violencia.

“Cristo es un Mesías pobre, lleno de mansedumbre y no violencia. Muchos líderes políticos usan la fuerza, mientras que Jesús nos enseña que el verdadero poder es la paz, la humildad y la justicia”, subrayó.

El sufrimiento proviene del corazón humano

Rodríguez enfatizó que el sufrimiento no proviene de la vida ni de Dios, sino de las decisiones humanas equivocadas: egoísmo, envidia, orgullo y traición.

“No fue la vida la que trató mal a Jesús, tampoco Dios; fueron las personas, los corazones alejados de Él”, aclaró.

También invitó a los fieles a revisar sus propios corazones: “¿Mi corazón está cerca de Dios o puedo pasar del Hosanna al Crucificado?”.

Fortalecerse en la fe ante las pruebas

El mensaje central fue un llamado a la fe activa y resiliente: aunque la vida presente cambios inesperados o situaciones dolorosas, la presencia de Dios transforma la fortaleza interior.

“Tal vez no cambie la situación de inmediato, pero cambia nuestra fuerza. Descubrimos que somos más fuertes de lo que pensábamos porque Dios camina con nosotros”, afirmó.

Una Semana Santa de acción concreta

Finalmente, el cardenal hizo un exhorto concreto para la Semana Santa: intensificar la oración, no huir de las cruces personales y mantener la esperanza.

“La cruz no es un fracaso, es camino hacia la resurrección. Desde el fondo del corazón podemos decirle a Cristo: bendito Tú, Señor, que vienes cada día a mi vida. Bendito Tú, Señor, que vienes con la paz”, concluyó.

Leave a Comment