
La institución informó a los familiares de los privados de libertad que las visitas se desarrollarán en dos grupos para evitar aglomeraciones.
El Instituto Nacional Penitenciario (INP) anunció este miércoles que las visitas familiares y conyugales estarán habilitadas desde el viernes 13 al lunes 16 de febrero de 2026 en los 21 centros penitenciarios del país.
A través de un comunicado oficial, la institución informó a los familiares de los privados de liberad que las visitas se harán en dos grupos para evitar aglomeraciones.
Las autoridades detallaron que se habilitarán dos modalidades:
Visita familiar: se realizará en los centros penitenciarios de Támara, PNFAS, Yoro, Gracias, Copán, Choluteca, Marcala, Tela, Puerto Lempira, La Paz (especial sábado), Olanchito, Juticalpa (sábado), Danlí (domingo), El Porvenir (domingo) y Nacaome.
Visita conyugal: estará disponible en Ocotepeque, El Progreso, Siria, Comayagua, Ilama, Morocelí (de viernes a lunes), Puerto Lempira (viernes), Choluteca (viernes), Danlí, El Porvenir (sábado), Nacaome (sábado), Olanchito, Juticalpa (domingo) y La Paz (viernes y domingo).
¿Qué necesita para una visita a un centro penal?
Para ingresar a la visita familiar, los asistentes deberán presentar su Documento Nacional de Identificación (DNI).
En el caso de la visita conyugal, además del DNI, será obligatorio presentar el carné correspondiente, ya sea vigente o vencido.
Si se trata de la primera visita por parte del cónyuge o pareja, deberán presentar el DNI y una copia del acta de matrimonio, así como coordinar con el Consejo Técnico Interdisciplinario (CTI) para gestionar el carné.
Asimismo, por instrucciones de la Comisión Interventora del Sistema Penitenciario Nacional, se permitirá a nivel nacional el ingreso de los hijos e hijas de los presos, como parte de las medidas adoptadas para fortalecer los vínculos familiares.
Finalmente, la institución recordó que los visitantes deberán llevar únicamente la porción de comida que consumirán durante la visita y advirtió que cualquier alteración del orden, ya sea por parte de los privados de libertad o de sus familiares, provocará la suspensión inmediata e indefinida de las visitas.