
La pregunta se instaló con fuerza y no nació en los pasillos del Congreso, sino en redes sociales: ¿se vendió el voto dentro de la bancada liberal? La duda surgió tras un posteo en X del exfiscal general Edmundo Orellana y detonó una cadena de reacciones públicas que evidencian una fractura interna en el liberalismo, marcada por acusaciones, desmentidos y versiones encontradas sobre cómo se votó para elegir la junta directiva en propiedad del Congreso Nacional. Es condenable, ciertamente; y lo es más, si entre los nuevos hay quienes venden su voto. Si así llegan, pobre Honduras. Las prácticas de ayer se convierten en las de siempre.No es el pueblo; son los dirigentes políticos. Por eso, estamos como estamos, y seguiremos igual. pic.twitter.com/34Rchxy7ap— Edmundo Orellana (@mundoorellana) January 23, 2026 Bancada liberal: un video, una denuncia y la advertencia de Orellana Todo comenzó cuando Edmundo Orellana compartió un video en el que la diputada liberal Iroshka Elvir afirma que el Partido Nacional habría llamado a diputados del Partido Liberal para ofrecerles “todo tipo de prebendas”, incluyendo supuestos sobornos que oscilaría entre ocho y 15 millones de lempiras. A partir de ese señalamiento, Orellana lanzó una advertencia que encendió el debate: condenó esas prácticas y cuestionó que, si entre los nuevos diputados hay quienes venden su voto, el país estaría condenado a repetir los mismos vicios políticos. Su mensaje no señaló nombres, pero puso el foco en un problema estructural: dirigentes que reproducen prácticas del pasado y una política que no logra romper el ciclo de desconfianza ciudadana. De interés: ¿Cuántos diputados del Partido Liberal integran la Junta Directiva del Congreso? Reacciones liberales y rechazo a las acusaciones La primera respuesta vino desde la propia bancada liberal. La diputada Luz Ernestina Mejía reaccionó con dureza contra el exfiscal, acusándolo de convertirse en “correa de transmisión” de personas inescrupulosas y asegurando que no existe ninguna prueba que respalde las denuncias de sobornos millonarios. Captura de pantalla de publicación de Luz Ernestina Mejía: Foto: X Mejía rechazó haber participado en la votación de la Junta Directiva provisional o propietaria y calificó las versiones sobre dinero como falacias impulsadas, según dijo, por frustración política. La explicación de Saraí Espinal y el “consenso” La diputada Saraí Espinal ofreció una versión más detallada y política de los hechos. Negó de forma categórica que ella o sus compañeros de bancada hayan vendido su voto. Sí reconoció que la decisión de votar junto al Partido Nacional se tomó tras una reunión en la que se les informó que no se habían conseguido los votos necesarios para una alternativa distinta. Reacción de Sarai Espinal en X. Foto: captura de pantalla Según Espinal, se les comunicó que existía un consenso y que votar de esa manera era necesario para elegir una Junta Directiva provisional y no romper el orden constitucional. Afirmó además que, de no haber sido así, los diputados electos por el movimiento de Salvador Nasralla, particularmente los de Francisco Morazán, no habrían respaldado a los nacionalistas. La diputada también admitió que “el retiro posterior de firmas fue una decisión distinta a lo acordado inicialmente”. Lea también: ¿Cuánto ganarán los miembros de la junta directiva del Congreso Nacional? ¿Bancada liberal dividida? Las declaraciones cruzadas revelan un punto en común: nadie admite la venta de votos. Mientras unos hablan de falsedades sin sustento, otros reconocen presiones políticas, consensos forzados y decisiones adoptadas para evitar una crisis institucional. Más allá de la existencia o no de dinero de por medio, el episodio expone una bancada liberal dividida. No hay pruebas de sobornos, pero sí señales claras de una política que sigue decidiendo bajo presión. Esto, lejos del ideal de representación que prometieron en campaña. Y en ese terreno gris, la pregunta inicial sigue sin disiparse.