
La captura de La Patrona marca un punto de quiebre en la investigación por el asesinato de un ciudadano hondureño-estadounidense ocurrido en Olancho.
Durante semanas, su nombre circuló solo en informes internos. Sin fotografías. Sin declaraciones públicas. Hasta que la ruta se cerró. En el punto fronterizo de Corinto, en el norte de Honduras, agentes de investigación interceptaron a La Patrona, una mujer de 37 años señalada como figura central de una estructura criminal vinculada a asesinatos.
No fue una captura casual. Según la Policía Nacional, se trató del cierre de un seguimiento que apuntó a un intento de fuga.
La detención, el jueves 22 de enero, ocurrió justo cuando la mujer buscaba salir del país, una maniobra que, para los investigadores, confirmaba la urgencia de actuar.
La caída de La Patrona marca un antes y un después en la investigación por el asesinato del ciudadano hondureño-estadounidense Marco Tulio Moncada Torres, ocurrido en noviembre de 2025 en Olancho.
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La Patrona y un crimen que rompió la calma en Catacamas
El 6 de noviembre de 2025, al ciudadano hondureño-estadounidense Marco Tulio Moncada Torres lo asesinaron dentro de su vivienda en la aldea Jutiquile, Catacamas.
El crimen ocurrió en un espacio íntimo, doméstico, lejos de cualquier enfrentamiento público. Precisamente por eso, el caso llamó la atención de los investigadores desde el inicio.
De acuerdo con las pesquisas de la DPI, la muerte de Moncada Torres no fue un hecho aislado, sino parte de una dinámica criminal organizada.
Las investigaciones apuntan a que la muerte del ingeniero no fue producto de un conflicto espontáneo.
Según los hallazgos, Maryin Bertrand Zelaya habría sido quien ordenó la ejecución, activando la maquinaria criminal de la Banda del Cura, según la Fiscalía.
La mañana del crimen, dos de los implicados se movilizaron en un vehículo todoterreno negro sin placas, mientras otro avanzaba en motocicleta.
El objetivo estaba claro: ubicar a Marco Tulio Moncada y esperar el momento exacto para atacar. En esa reconstrucción del caso, La Patrona aparece como una figura con capacidad de mando dentro de la estructura investigada.
La Banda del Cura: más que un grupo local
Para la Policía, La Banda del Cura no responde al patrón de una banda improvisada. Los informes oficiales la describen como una red con operaciones en distintas zonas del país y vínculos con delitos de alto impacto, como asesinato, sicariato y asociación para delinquir.
Las autoridades también señalan que la estructura tendría conexiones fuera de Honduras, lo que amplía la dimensión del caso y refuerza el interés en desarticularla por completo.
En diciembre de 2025, cinco presuntos integrantes fueron capturados y enviados a prisión preventiva, todos vinculados al mismo expediente.
La detención de La Patrona completa una pieza que hasta ahora faltaba en el rompecabezas.
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El peso de una captura clave
Tras su arresto, La Patrona fue puesta a disposición de los tribunales hondureños, donde enfrentará cargos bajo la coordinación de la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida.
A partir de ahora, el proceso judicial deberá determinar responsabilidades y alcances. Para los investigadores, esta captura no es solo un número más en las estadísticas.
Es la oportunidad de profundizar en cómo operaba la estructura, quiénes daban las órdenes y cómo se ejecutaban los crímenes.