¿del manoseo político a pilar de la democracia? Esto dicen analistas

¿del manoseo político a pilar de la democracia? Esto dicen analistas

Especialistas coinciden en la urgencia de despolitizar las Fuerzas Armadas, reintegrar oficiales marginados y fortalecer la meritocracia para recuperar la institucionalidad.

Analistas coincidieron este martes en el programa Frente a Frente de Canal 5 que las Fuerzas Armadas de Honduras (FF. AA.), han sido víctimas de un prolongado “manoseo político” que ha fracturado su estructura interna, especialmente afectando a las promociones 28 y 29.

No obstante, señalaron que, pese a estas presiones externas y al debilitamiento institucional, la decisión de los militares de alinearse con la Constitución fue determinante para garantizar la alternancia en el poder y preservar la estabilidad democrática, en un contexto marcado por el fracaso de la justicia constitucional y del poder civil.

En ese sentido, los expertos analizaron la necesidad urgente de despolitizar la institución castrense, reintegrar a los oficiales purgados por razones ideológicas y realizar reformas legales que aseguren el respeto a la antigüedad y meritocracia en la escala de mando.

La visión de los expertos sobre la crisis institucional

El analista Graco Pérez enfatizó que la crisis en las Fuerzas Armadas (cuestionadas a partir de las irregularidades que presentó el proceso de las elecciones primarias de 2025) es un reflejo de la debilidad institucional general de Honduras, exacerbada por la infiltración de ideologías externas a través de actores políticos locales.

Pérez subrayó que el ascenso a grados generales ha estado históricamente marcado por la intervención del Congreso Nacional, lo que introduce un sesgo político en una carrera que debería ser estrictamente técnica y profesional.

“Las Fuerzas Armadas son determinantes no solo para Honduras, no solo para el país, sino para todo lo que implica la seguridad nacional”, indicó Pérez.

Añadió que “es imperativo que las fuerzas armadas se apeguen estrictamente a la Constitución de la República, devolviendo la institucionalidad que se perdió por la debilidad de las leyes y la influencia política desmedida que hemos visto en los últimos años”.

Por su parte, Arístides Mejía, exsecretario de Defensa, se centró en el dilema que enfrenta el nuevo gobierno respecto a la “promoción atrapada”, la número 28, cuyos miembros fueron marginados por la administración anterior.

Mejía argumentó que el presidente electo debe buscar una “salida salomónica” que permita sanar las heridas internas sin generar nuevas crisis de mando entre las promociones 28 y 29.

“La primera tarea que se impone al próximo ministro y jefe del Estado Mayor Conjunto es hacer una depuración de todos los elementos que se prestaron a la posibilidad de que las fuerzas armadas estuvieran al servicio de un proyecto político ajeno a la democracia y ligado estrictamente a un poder político y más que todo a una familia”, dijo Mejía.

Indicó que “eso no se puede permitir porque las Fuerzas Armadas se deben a la Constitución y nunca a un tirano, a un dictador o a un rey. Debemos retomar las antigüedades, los méritos y la estabilidad institucional que fue fracturada por intereses partidarios”.

La única ideología de las FF. AA. es el respeto a la ley, según coronel retirado

Por su lado, el coronel en condición de retiro, Agustín Avelar, defendió la mística y doctrina militar basada en la lealtad, el honor y el sacrificio.

Avelar advirtió sobre los peligros de los grupos que intentaron dividir a la institución entre “conservadores” y “progresistas”, asegurando que la única ideología permitida en los cuarteles debe ser el respeto a la ley y la alternabilidad en el ejercicio de la presidencia.

“Uno de los objetivos estratégicos del socialismo del siglo XXI, que no es solo para Honduras, es trabajar con las fuerzas armadas bajo el concepto de infiltrar para dividir y dividir para destruir. Lo que buscan es la destrucción gradual de la institución para neutralizarla o ponerla a su servicio”, expresó Avelar.

Agregó que “esto se hizo mediante agitación y propaganda, fomentando la insubordinación y creando descontento en las escalas básica y de oficiales. Sin embargo, los oficiales que creemos en la doctrina democrática nos hemos sostenido, demostrando que la mística militar es más fuerte que los intentos de manipulación política de turno”.

Finalmente, Andrés Pavón aportó la perspectiva de los derechos humanos, señalando que la apoliticidad de la institución no debe confundirse con la anulación del pensamiento individual, pero que este último jamás debe superar el mandato constitucional.

Pavón criticó duramente la gestión de Luis Redondo en el Congreso Nacional, calificándola de tiránica y celebrando el fin de su periodo como un paso hacia la recuperación de la institucionalidad perdida.

“En el rescate de la institucionalidad hay que rescatar a las fuerzas armadas porque nosotros, como defensores de derechos humanos, queremos trabajar con militares que tengan confianza en su institución y en su formación”, manifestó Pavón.

Aregumentó que si la promoción 28 ha sido sacrificada por un mal manejo institucional, es necesario recuperarlos y volverlos a traer a la vida activa.

“No podemos sacrificar toda una generación de oficiales valiosos solo por complacer caprichos políticos. El espíritu de cuerpo debe responder siempre a la Constitución, y ese es el gran reto que tiene ahora el presidente electo para devolver la credibilidad a todo el sistema”, concluyó.

También vea: Presentan iniciativa para quitar a FF.AA. ser garantes en alternabilidad del poder

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