
El jefe policial, Manuel Aguilar, cuestiona que el Congreso solo aprobó el estado de excepción y negó otras reformas legales solicitadas para fortalecer la seguridad.
El director general de la Policía Nacional de Honduras, general Juan Manuel Aguilar Godoy, expresó este jueves su inconformidad por la falta de respaldo legal que, según afirmó, enfrentó la institución policial durante su gestión, al señalar que el Congreso Nacional únicamente aprobó el estado de excepción como herramienta para combatir la extorsión y el crimen organizado, dejando de lado otras reformas jurídicas que consideraba fundamentales.
Las declaraciones fueron brindadas al noticiero Diario Matutino de radio HRN, tras su participación en los actos conmemorativos del 144 aniversario de la Policía Nacional, celebrados en Tegucigalpa.
Estado de excepción: más polémica que respaldo legal
El jefe policial rechazó que el estado de excepción —vigente desde diciembre de 2022— deba calificarse como un fracaso, aunque admitió que su implementación ha generado una fuerte controversia social y política.
A su juicio, el verdadero problema fue que esta figura jurídica fue la única aprobada por el Legislativo, pese a que la Policía presentó un amplio paquete de reformas orientadas a fortalecer el combate contra la criminalidad.
“Es una vergüenza haber presentado, a través del señor ministro, un montón de cambios a normativas jurídicas y que solo nos dieran ese famoso estado de excepción que trajo una polémica enorme“, expresó Aguilar Godoy.
Insistió en que la institución solicitó múltiples herramientas legales que nunca fueron aprobadas, según él, “por estar enfrascados en una lucha política”.
VEA: Consejo de ministros amplía estado de excepción en cierre de año y de gestión
Entre las iniciativas rechazadas mencionó reformas a la Ley Especial para la Protección de los Usuarios de los Servicios de Telecomunicaciones (Ley del SIM), orientada al registro obligatorio de tarjetas telefónicas; ajustes a la ley de intervenciones; y cambios legales relacionados con delitos de extorsión y reincidencia criminal, especialmente en casos de personas que delinquieron siendo menores de edad y continúan haciéndolo en la adultez.
“Nunca les ha interesado la seguridad del país, si no, nos hubieran dado todas las normativas jurídicas que nosotros pedimos, y hubieran quitado ese estado de excepción, que para mí es una herramienta, se utiliza cuando es necesario, porque tiene ciertos requisitos que se tiene que avalar, como ser el principio de legalidad, proporcionalidad, y pedir también que el fiscal nos dé su visto bueno”, enfatizó.
Críticas al Congreso y a la clase política
El director policial señaló que la falta de avances en seguridad no puede atribuirse únicamente a la Policía Nacional.
“Este país no es problema de la acción policial”, afirmó, al sostener que la inseguridad tiene raíces económicas, políticas y sociales. En ese sentido, cuestionó a la clase política por no alcanzar consensos que permitan fortalecer a las instituciones encargadas de la seguridad pública.
Aunque reconoció que el Congreso Nacional fue un actor clave en el estancamiento de las reformas, aclaró que existieron múltiples factores que impidieron su aprobación. Incluso aseguró que, de haberse aprobado el resto de las normativas solicitadas, el estado de excepción pudo haberse eliminado sin mayores inconvenientes.
Carencias históricas y depuración institucional
Aguilar Godoy también reveló las condiciones precarias en las que encontró a la Policía Nacional, incluyendo armas en mal estado, falta de camas para los agentes y centenares de patrullas abandonadas como chatarra.
Denunció que “intereses mezquinos” afectaron procesos de licitación para compras de la Policía y que durante años la institución fue utilizada como fuente de negocios irregulares.
Según el general, estas prácticas fueron erradicadas durante su administración, al tiempo que se impulsó la producción interna de uniformes y se fortalecieron los controles para evitar actos de corrupción.
TAMBIÉN: Tres años sin garantías: el costo humano del estado de excepción en Honduras
Destacó además que la Policía ha recuperado funciones que en el pasado fueron transferidas a las Fuerzas Armadas, tras procesos de depuración interna.
“La Policía Nacional ha avanzado enormemente, nos han dignificado y hemos vuelto a ser policías”, afirmó, al recalcar que en la actual administración no se permitió que oficiales o funcionarios policiales incurrieran en actos delictivos.
Llamado al futuro
El director de la Policía Nacional expresó también su esperanza de que las nuevas autoridades policiales cuenten con todas las garantías y herramientas jurídicas necesarias para enfrentar con mayor eficacia a la criminalidad.
Asimismo, reiteró su petición para que los policías tengan derecho a elegir y ser electos, como parte del fortalecimiento democrático de la institución.
Reducción de homicidios
Además, Aguilar Godoy defendió la labor de la institución y destacó una reducción significativa de la violencia homicida en el país.
Según sus datos, Honduras pasó de registrar alrededor de 42 muertes por cada 100 mil habitantes a cerca de 22, lo que calificó como un avance importante en materia de seguridad ciudadana.
“Nos debemos a una sociedad que clama por seguridad”, afirmó, al subrayar que la Policía Nacional es una institución permanente del Estado, más allá de los cambios de gobierno.
LE PUEDE INTERESAR: Honduras es cuestionada en la ONU por estado de excepción y ataques a prensa