La niña María Sofía Cartagena Hernández, de 9 años, fue hallada sin vida en Urraco Pueblo, Yoro, tras ser arrastrada por la corriente del río Ulúa.
La tragedia enluta a una familia del norte del país luego de que la tarde de este lunes fuera encontrado el cuerpo sin vida de la niña María Sofía Cartagena Hernández, de 9 años, en un sector de la comunidad de Urraco Pueblo, en El Progreso, Yoro, región norte de Honduras.
La menor se encontraba desaparecida desde la tarde del domingo, cuando fue arrastrada por la corriente del río Ulúa mientras se bañaba junto a otras personas.
La información fue confirmada por Pedro Barahona, jefe de operaciones del Cuerpo de Bomberos en El Progreso, quien brindó declaraciones al programa La Tarde de TSi.
De acuerdo con el socorrista, el hecho ocurrió específicamente en el sector del puente Nola, donde la menor se encontraba departiendo en la orilla del río.

“Este suceso sucedió en el sector de Urraco Pueblo, donde estaban aparentemente departiendo en la orilla del río y la niña se desplazó un poquito más de donde estaban las otras personas, y fue en ese momento que se la llevó la corriente”, explicó Barahona.
Según el relato, el incidente ocurrió de forma repentina, sin que los presentes lograran auxiliar a la menor debido a la fuerza del agua.
Tras la desaparición de María Sofía, familiares, vecinos y amigos iniciaron de inmediato una intensa búsqueda a lo largo de las riberas del río Ulúa, uno de los más caudalosos del país.
El hallazgo de la menor arrastrada por río Ulúa
Desde tempranas horas de este lunes, miembros del Cuerpo de Bomberos se sumaron a las labores de rastreo, ampliando el radio de búsqueda y recorriendo distintos puntos río abajo.
Después de varias horas de trabajo, el cuerpo de la menor fue localizado por miembros de la benemérita institución, quienes procedieron a realizar el rescate y posterior entrega a sus familiares para su velatorio y cristiana sepultura.
El hallazgo generó escenas de profundo dolor entre los parientes y la comunidad, que se había mantenido en vilo desde el domingo esperando noticias alentadoras.
Barahona aprovechó para reiterar el peligro que representa el río Ulúa, especialmente en esta época del año. “Sabemos que el río Ulúa es bastante caudaloso. Por encima puede verse tranquilo, pero por debajo tiene corrientes encontradas que pueden hacer que cualquiera pierda el control y sea arrastrado a zonas profundas”, advirtió.
Asimismo, hizo un llamado urgente a la población para extremar las medidas de precaución, sobre todo cuando se trata de menores de edad. “Hay que tener bastante cuidado cuando andamos en estas aguas y más aún cuando estamos con niños. No se puede cerrar un ojo, porque en un descuido se nos puede ir de las manos y podemos perder a un menor”, recomendó.