
Una ola gigante sorprendió a bañistas en Santa Clara del Mar y Mar del Plata, dejó un fallecido y al menos 35 heridos, en un fenómeno poco común.
Una escena de caos y desesperación se vivió en las playas de Santa Clara del Mar, Argentina, donde una ola gigante tomó por sorpresa a turistas y residentes, provocando la muerte de una persona y dejando al menos 35 heridos.
El fenómeno, que también se sintió con fuerza en Mar del Plata, encendió las alertas entre autoridades y especialistas por tratarse de un evento climático poco frecuente en la Costa Atlántica argentina.
El hecho ocurrió de manera repentina, cuando decenas de personas disfrutaban del mar y del clima veraniego. Testigos relataron que, minutos antes del impacto, el agua comenzó a retirarse de la costa de forma inusual, dejando al descubierto amplias franjas de arena.
Segundos después, una enorme ola avanzó con violencia, descrita por algunos como “una pared de agua”, arrastrando a quienes se encontraban en la orilla y causando golpes, caídas y pánico generalizado.
Un meteotsunami
Fabián García, director de Defensa Civil de la Provincia de Buenos Aires, confirmó al medio argentino TN, que se trató de una “ola con aumento repentino de la altura”, y explicó que el evento responde a un fenómeno de origen climático conocido como “marejada” o, en términos más técnicos, un posible “meteotsunami”.
Este tipo de episodios se produce por cambios bruscos en la presión atmosférica o por fuertes vientos, que generan una súbita variación en el nivel del mar.
De acuerdo con García, la mayoría de los heridos presentaron lesiones leves, aunque varios debieron ser atendidos por traumatismos producto del arrastre del agua y el impacto contra objetos y estructuras costeras.
Lamentablemente, una persona perdió la vida como consecuencia del violento embate del mar, un hecho que conmocionó tanto a la comunidad local como a los visitantes.
Otro evento similar en playas de Argentina
El fenómeno no se limitó a Santa Clara del Mar. En Mar del Plata, uno de los principales destinos turísticos de ese país sudamericano, la situación fue similar. El diario La Capital describió que el mar “se retiró varios metros de la costa y luego tuvo una abrupta crecida”, sorprendiendo a marplatenses y turistas que se encontraban descansando, tomando sol o ingresando al agua en distintos balnearios de la ciudad y la región.
Nahuel Nardone, titular del sindicato de Guardavidas, explicó que el fuerte oleaje se sintió “en gran parte de la costa de Mar del Plata”. Según relató, “repentinamente llegó una ola que alcanzó límites impensados y afectó a personas que estaban descansando o refrescándose en el agua; algunas fueron directamente arrastradas”. El referente gremial subrayó que este tipo de eventos no es habitual en la zona, lo que incrementó la sorpresa y el nivel de riesgo.
Advertencia de experto
Desde el ámbito científico, el oceanógrafo Walter Dragani, consultado por el canal LN+, señaló que si bien estos fenómenos existen, “normalmente son pequeños, de unos 30 centímetros”.
Sin embargo, lo ocurrido en la Costa Atlántica tuvo una magnitud excepcional. Dragani advirtió que un evento de estas características “puede volver a ocurrir” y remarcó la importancia de estudiarlo en profundidad para determinar con exactitud sus causas.
El especialista explicó que, a diferencia de los tsunamis de origen sísmico, los meteotsunamis se generan por condiciones meteorológicas extremas y pueden producirse sin una señal de alerta clara para la población.
Por ello, insistió en la necesidad de fortalecer los sistemas de monitoreo y de informar adecuadamente a la ciudadanía sobre cómo actuar ante señales inusuales, como el retiro repentino del mar.
Las autoridades provinciales y municipales continúan evaluando los daños y reforzaron las recomendaciones de seguridad en las playas. Entre las principales advertencias, se solicita a los bañistas prestar atención a las indicaciones de los guardavidas, evitar ingresar al mar ante cambios bruscos en el comportamiento del agua y mantenerse informados a través de los canales oficiales.