dos años de espera por justicia en Roatán

dos años de espera por justicia en Roatán

El triple asesinato que sacudió a Roatán en enero de 2024 sigue sin juicio. Dos años después, la justicia aún no llega.

En Roatán, la memoria se mueve como el mar: va y viene. Pero hay noches que no se disuelven con la marea. La del 7 de enero de 2024 es una de ellas.

Ese día, María Antonia Cruz, Dione Beatriz Solórzano y Nikendra McCoy salieron de Sandy Bay. Fueron vistas por última vez en compañía de Gilbert Reyes Bermúdez.

No hubo despedidas que anticiparan lo que vendría. Solo una salida más en una isla que, hasta entonces, parecía segura.

Dos días después, el 9 de enero, sus cuerpos fueron hallados dentro de un vehículo en un predio privado de French Cay.

El hallazgo rompió la calma del Caribe hondureño y convirtió a Roatán en escenario de uno de los crímenes más estremecedores de su historia reciente.

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Roatán y la huida que encendió las alarmas

Mientras las familias comenzaron a buscarlas, el sospechoso ya no estaba en el país. El 8 de enero, un día antes del hallazgo, Reyes Bermúdez salió de Honduras. La huida aceleró la investigación y activó la cooperación internacional.

El 29 de marzo de 2024, fue detenido en República Dominicana tras una orden de captura emitida por autoridades hondureñas y una alerta roja de Interpol. Meses después, el 23 de julio, fue entregado a Honduras para enfrentar la justicia.

Desde entonces, permanece bajo prisión preventiva, una medida que busca asegurar su presencia en cada etapa del proceso.

Los cargos y el peso de la acusación

El Juzgado de Letras Departamental de Islas de la Bahía resolvió elevar la causa a juicio oral y público. El Ministerio Público acusa a Reyes Bermúdez de:

  • Femicidio agravado en perjuicio de Dione Beatriz Solórzano, su expareja.
  • Dos delitos de asesinato en concurso real contra María Antonia Cruz y Nikendra McCoy.

La decisión judicial marcó un punto de inflexión: el caso está listo para ser juzgado. Sin embargo, la promesa de una audiencia de fondo aún no se concreta.

El proceso detenido

Hoy, dos años después, el expediente avanza a paso lento en el Tribunal de Sentencia de Roatán.

Lo último que confirmó el Poder Judicial de Honduras es que la Audiencia de Presentación de Medios de Prueba se reprogramó por la inasistencia de los abogados privados de la parte acusadora.

La nueva fecha quedó fijada para el 5 de diciembre de 2025. Pero aún se desconoce si se celebró o se fijó la fecha para iniciar el juicio oral y público.

En términos procesales, el caso está listo para entrar a la fase decisiva, pero permanece atrapado en reprogramaciones que alargan la espera.

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El tiempo que pesa más que el expediente

Para las familias, dos años no son solo un lapso judicial. Son días acumulados de preguntas sin respuesta, de audiencias que no llegan y de una ausencia que no se archiva.

María, Dione y Nikendra dejaron nombres, historias, afectos. No son cifras ni titulares antiguos.

Son mujeres cuya memoria sigue viva en una isla que aprendió, de golpe, que la violencia también puede habitar los lugares que se venden como paraísos.

A dos años del triple asesinato, Roatán espera que la justicia deje de posponerse y empiece a hablar en un tribunal.

Mientras tanto, el tiempo sigue pasando, implacable, sobre un expediente que aún no ofrece respuestas finales.

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