
En diciembre, cuando más dinero circula y la ciudad se mueve sin pausa, la inseguridad se apodera del transporte público y transforma cada viaje en una experiencia de alerta constante.
La inseguridad ya no es una advertencia lejana para quienes dependen del transporte público en el Distrito Central. En diciembre, subirse a un bus implica más que llegar a un destino: significa enfrentar el temor de ser asaltado en plena ruta.
Para Margarita Benítez, cada viaje es una decisión difícil. Ha sido víctima de asaltos e intimidaciones en más de una ocasión dentro de los llamados “rapiditos”, una experiencia que la marcó profundamente.
“Ahora la pienso antes de subirme a un bus. Nadie sabe el miedo y la impotencia que se siente hasta que lo vive”, relata.
Su historia refleja una realidad que muchos comparten, pero pocos cuentan en voz alta.
Diciembre y el aumento de la inseguridad
Especialistas advierten que diciembre no solo es sinónimo de celebración. También es un mes en el que la inseguridad encuentra terreno fértil.
El aumento de la movilidad, las compras y la circulación de dinero generan condiciones propicias para los delitos, especialmente en el transporte público.
Jorge Lanza, dirigente del sector transporte, explica que el último mes del año concentra un alto flujo de pasajeros en los principales puntos de la capital hondureña.
Ese movimiento constante, señala, desencadena una ola de inseguridad que afecta tanto a usuarios como a conductores.
“Nos da pesar que la población, con sus aguinaldos o incluso préstamos recién adquiridos, esté siendo asaltada en nuestras unidades”, afirma, subrayando que el problema también golpea al gremio.
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Rutas donde la inseguridad se repite
Durante la temporada decembrina, algunos sectores se vuelven especialmente vulnerables.
Dirigentes del transporte advierten que los principales mercados y corredores comerciales concentran un mayor número de asaltos.
Entre los puntos señalados figuran la primera avenida de Comayagüela, desde el puente Juan Ramón Molina, el bulevar Fuerzas Armadas y las rutas que transitan por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
En estos tramos, la inseguridad se ha convertido en una constante, según denuncian los transportistas.
Ante este escenario, el sector mantiene la expectativa de mayor protección por parte de la Secretaría de Seguridad y la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT).
Cómo protegerse ante la inseguridad
El llamado a la precaución también viene desde el ámbito técnico. Gonzalo Sánchez, experto en criminalística, advierte que diciembre exige medidas específicas para reducir riesgos y salvaguardar la vida.
“En Navidad hay más dinero circulando. Se recomienda no portar grandes cantidades de efectivo, evitar el uso de joyas y, en la medida de lo posible, movilizarse acompañado”, señala.
Estas recomendaciones buscan reducir la exposición a la inseguridad, en un contexto donde la prevención se vuelve una herramienta clave.
Mientras la ciudad se llena de luces, compras y encuentros familiares, miles de hondureños continúan desplazándose con temor.
La inseguridad en los buses no distingue horarios ni fechas, pero en diciembre se siente con más fuerza.
Para quienes usan el transporte público a diario, el deseo es simple: que el viaje termine sin sobresaltos. Hasta que eso ocurra, viajar con miedo seguirá siendo parte del trayecto cotidiano.
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