Transcurren 12 años del ataque armado que ocurrió de madrugada y acabó con la vida de ocho personas originarias de Puerto Cortés.
A las 3:30 de la madrugada, el silencio en la colonia Jardines del Valle se rompió sin aviso. Dos camionetas se detuvieron frente al edificio de Medicina Forense en San Pedro Sula. De ellas bajaron hombres encapuchados, armados con fusiles de grueso calibre. En cuestión de segundos, comenzaron a disparar.
Durante siete minutos, las ráfagas no dieron tregua. No hubo advertencias ni palabras. Solo disparos dirigidos contra quienes estaban en la calle, esperando la entrega de un cuerpo tras la autopsia.
La escena cambió en instantes: el lugar donde se aguardaba por un familiar muerto se convirtió en otro escenario de violencia.
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El ataque frente a Medicina Forense en San Pedro Sula
Al menos 16 personas permanecían en los alrededores de la morgue cuando inició la balacera.
Algunos intentaron resguardarse dentro de los vehículos estacionados, pero los atacantes concentraron los disparos hacia esos puntos. Cinco de las víctimas quedaron dentro de automóviles.
Uno de los cuerpos terminó debajo de un pick-up. Otros dos fueron hallados a unos 50 metros de distancia, bajo un puente cercano que conecta con la carretera a Armenta.
Al amanecer, los investigadores comenzaron a reconstruir lo ocurrido. En la escena se contabilizaron alrededor de 70 casquillos de distintos calibres, evidencia de la intensidad del ataque.

Una cadena de violencia que inició horas antes
La tragedia tuvo un primer episodio la noche anterior. José Luis Terreros Piedi fue asesinado en Puerto Cortés alrededor de las 10:00 de la noche.
Su cuerpo fue trasladado a Medicina Forense en San Pedro Sula, y familiares, amigos y trabajadores de funerarias llegaron en la madrugada para esperar el procedimiento.
Horas después, mientras permanecían en la calle, el grupo armado irrumpió y ejecutó el ataque. Entre los fallecidos se encontraba un empleado de funeraria que cubría turnos nocturnos. Intentó huir cuando comenzaron los disparos, pero fue alcanzado y asesinado.
¿Qué originó el ataque?
Desde las primeras horas, las autoridades apuntaron a una posible venganza. Un jefe policial señaló que el patrón del ataque correspondía a disputas entre grupos criminales.
También se consideraron posibles enemistades relacionadas con la familia vinculada al primer asesinato.
Equipos de investigación criminal y de inteligencia militar iniciaron las diligencias. Se decomisaron vehículos, se analizaron trayectorias de bala y se recogieron testimonios para construir una hipótesis sobre lo ocurrido.
12 años después, una herida abierta
Han pasado doce años, pero la imagen de aquella madrugada permanece intacta: vehículos perforados por balas, cuerpos dispersos y familiares que llegaron para reclamar a sus muertos y terminaron enfrentando otra pérdida.
La masacre frente a Medicina Forense dejó una marca difícil de borrar en San Pedro Sula. No solo por el número de víctimas, sino por el lugar donde ocurrió.
Porque esa noche, la violencia alcanzó incluso a quienes esperaban el último trámite para despedir a un ser querido.
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